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José Alfredo Espinal

José Alfredo Espinal

Editor/Caribbean Digital

SANTIAGO, RD.– Hoy no es un día cualquiera. Es un 27 de abril. Según mi acta de nacimiento un día como hoy nací en Damajagua, un campo del municipio de Esperanza, provincia Valverde. Por allá, por el 1980.

José Alfredo Espinal
José Alfredo Espinal

Gracias a la voluntad de Dios fui procreado por mis padres (Fidelia Espinal y Persio Estrella, ambos fallecidos).

No me avergüenzo de haber nacido en un hogar pobre. Me siento agradecido por haber crecido en una familia honrada y respetuosa de los demás.

Por propósito de Dios me hice adulto muy prematuro, tan así, que ya a los 13 años debía tratar de ver cómo podía sobrevivir en medio de la infausta realidad que debía enfrentar.  Lo que intento decir con esto es que siempre se puede, a pesar de las circunstancias.

Y que ahora como adulto pueda exhibir una condición de vida diferente no es un motivo para sentir orgullo, sino la satisfacción porque he tratado de hacer lo correcto en cada paso que doy en mi vida, y no solo por mí, sino por mis hijos, mi esposa,  el resto de mi familia y por aquellos amigos que he encontrado en el camino.

Si ahora vivo una vida diferente no es producto de las circunstancias o el factor suerte, como atribuyen algunos, sino de la perseverancia y la convicción personal de que con un poco de esfuerzo todo se puede.

En ese pasado, no oscuro, sino de muchísimas pruebas, Dios siempre estuvo conmigo, como lo ha estado en toda vida. No conocía al Altísimo para ese entonces, pero ahora entiendo el por qué sentía esa fuerza sobrenatural interior de seguir luchando.

 

 

Gracias por sus felicitaciones amigos…

 

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”. Jeremías, 33:3.

 

 

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