Un empleado de la Casa Blanca anotó en un papel la dirección y contraseña de su servicio de correo encriptado y lo dejó por descuido en una parada de autobús cerca de la residencia presidencial en Washington.

Según ha informado la revista en línea The Intercept, Ryan McAvoy dejó los datos de su cuenta de ProtonMail —servicio de correo electrónico encriptado de extremo a extremo— escritos en un papel con el membrete de la Casa Blanca. Otra persona lo encontró y lo entregó a miembros de la publicación.

The Intercept asegura que confirmó la autenticidad de los datos y solicitó una declaración a MacAvoy. Sin embargo, este aún no ha dado ninguna respuesta y no está claro si el error comprometió alguna información sensible.

ProtonMail fue desarrollado por científicos de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN). Este sistema no guarda ningún dato privado de los usuarios, y ofrece un cifrado punto a punto, por lo que nadie podrá ver qué se ha enviado, incluso si el correo fuera interceptado. A menudo es utilizado por periodistas, políticos y otras personas que manejan regularmente datos confidenciales.

La revelación se produce en medio de una reestructuración masiva de personal en la Casa Blanca y días después de que el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de EE.UU. diera por cerrada su polémica investigación sobre la supuesta interferencia rusa en las elecciones de 2016 tras no encontrar pruebas definitivas.

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