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Vista parcial del nuevo mercado de pulgas, en El Ingenio, Cienfuegos.

José Alfredo Espinal

Caribbean Digital

SANTIAGO, RD.– Usted podrá o no estar de acuerdo con un funcionario por su procedencia partidaria, su estilo, su forma de ser e inclusive, si fue, es o no es corrupto en su accionar, hasta podría molestarle el hecho de que hable poco o que hable mucho. Son muchas las razones por las que los políticos son cuestionados cuando asumen alguna función pública.

Quise hacer este entremés para hacer referencia al nuevo mercado de pulgas, es decir, el espacio creado por la Alcaldía de Santiago para que cientos de personas se ganen la vida con la venta de ropas usadas.

Abel Martínez, alcalde de Santiago. Archivo
Abel Martínez, alcalde de Santiago. Archivo

El mercado, situado hasta hace poco en el populoso sector de Pueblo Nuevo, operó por décadas en ese lugar, en medio del desorden, y lo peor de todo, ante la indiferencia de las autoridades municipales.

El alcalde Abel Martínez, aunque al principio parece que accionó con pasión y sin determinación exacta hacia donde llevaría el mercado, ahora en cambio, se considera que el lugar escogido es el idóneo para los fines correspondientes de lo que se pretende mercadear.

En el nuevo establecimiento, el cual está ubicado próximo al cementerio de El Ingenio, en la parte oeste del municipio de Santiago, es amplio y cuenta con espacios suficientes para los vendedores que deseen regularizar su estatus. Tiene seguridad,  es más confortable y cuenta con un mejor acceso.

Se recuerda que en el pasado, es decir, cuando el mercado de pulgas operaba en pueblo Nuevo, iban mansos y cimarrones (serios y delincuentes), a vender ropas usadas, pero que en ocasiones hacían otras cosas fuera de lugar.

En su visión de ordenar la ciudad, el alcalde Abel Martínez ha iniciado con buen pie.

Siendo justo con los hechos, el exalcalde Gilberto Serulle también inició con el mismo deseo de hacerlo, con los saneamientos de cañadas e intervenciones de calles y avenidas para regularizar el tránsito, como por ejemplos, las rotondas de La Fuente, ensanche Libertad y en la avenida Hermanas Mirabal, entre otras.

Abel tiene un amplio camino por recorrer. Tiene ejemplos positivos y negativos de exincumbentes municipales. El camino de las buenas y las malas acciones están en el mismo lugar. Él tendrá que tomar la decisión por cuál de ellos quiere que los santiagueros lo recuerden.

Ordenar la ciudad como ha comenzado hacer el alcalde Martínez es un paso de avance.  Al final de su gestión, en cuatro años, ojalá y por ahí se inicie el recuerdo para los que habitan en Santiago.

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