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Muamar Gadafi.

Caribbean Digital

Fuentes: Reuters/Yahoo.es

Muamar Gadafi prometió el martes morir en Libia como un mártir y dijo que aplastará una revuelta que ha liberado a las regiones del este del país tras cuatro décadas bajo su control.

Muamar Gadafi.

Gadafi, ataviado con una túnica marrón, se mostró furioso y golpeó con la mano el atril ante el que hablaba, en el exterior de una de sus residencias, dañada en 1986 en un bombardeo estadounidense que intentaba matarle. A su lado se alzaba un monumento de un puño aplastando un caza estadounidense.

“No voy a dejar esta tierra, moriré aquí como un mártir”, dijo Gadafi en el canal estatal, negándose a ceder a las demandas de sus propios diplomáticos, soldados y manifestantes, que desafiaron una fuerte represión en las calles para pedirle que se marche.

Enormes protestas en las vecinas Túnez y Egipto han derrocado a sus veteranos líderes, pero Gadafi ha dicho que no se verá forzado a marcharse por la rebelión que barre su vasta nación petrolera de apenas siete millones de habitantes, que se extiende desde el Mediterráneo y hasta el Sáhara.

“Me voy a mantener aquí desafiante”, afirmó Gadafi, que ha gobernado con una mezcla de populismo y estrecho control desde que llegó al poder en 1969 con un Golpe de Estado.

La Casa Blanca señaló que la comunidad internacional tiene que hablar con una sola voz ante la “atroz violencia” en Libia, y la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, señaló que EEUU tomarían “medidas apropiadas” en su momento.

Pero Washington tiene poca influencia sobre Libia, que fue adversaria de EEUU durante la mayor parte del Gobierno de Gadafi, hasta que en 2003 accedió a abandonar un programa de armas de destrucción masiva y actuó para resolver las acusaciones del atentado de Lockerbie en 1988.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que Gadafi ha declarado la guerra a su pueblo y señaló en una rueda de prensa que respaldaría sanciones a Libia si Gadafi no detiene la violencia.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, acusó a Libia de disparar a civiles desde aviones y helicópteros militares. El alto comisionado de Derechos Humanos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas afirmó que los “ataques sistemáticos” sobre civiles podrían suponer “crímenes contra la humanidad”.

La Liga Árabe ha suspendido la participación de la delegación libia, según la televisión Al Arabiya.

GADAFI DESAFIANTE

Pero Gadafi se mostraba decidido. En su exaltado discurso de 75 minutos afirmó que los manifestantes son “ratas y mercenarios” que merecen la pena de muerte. El líder libio afirmó que enviaría gente para “limpiar Libia casa por casa” a menos que los manifestantes se rindan.

También instó a los ciudadanos a tomar las calles para mostrar su lealtad.

“Todos vosotros que amáis a Muamar Gadafi, salid a las calles, asegurad las calles, no les tengáis miedo (…) Perseguidles, arrestadles, entregadles”, dijo.

La agencia de noticias oficial le citó diciendo al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que “Libia está bien, su pueblo está (…) aferrándose a su seguridad”.

Sin embargo, el ministro británico de Exteriores, William Hague, señaló que hay “muchos indicios de que la estructura del Estado (está) colapsando en Libia”. Reino Unido y otros países europeos han dicho que están intentando evacuar a sus ciudadanos en Libia por avión.

Varios cientos de personas participaron en una marcha en favor de Gadafi en la plaza Verde del centro de Trípoli, según un reportero de Reuters en el lugar. Exclamaban lemas como “¡Nuestro líder!” y “¡Seguimos tu camino!”, ondeando banderas verdes libias y portando en alto retratos de Gadafi.

“Hay varios cientos de partidarios (de Gadafi) abriéndose paso por el centro de la ciudad. Van en coches, haciendo mucho ruido y llevando su retrato”, señaló un residente de la ciudad costera, de dos millones de habitantes y que es crucial para controlar Libia.

En Sabratah, unos 80 kilómetros al este de la capital, el Ejército libio desplegó un “gran número” de soldados después de que los manifestantes destruyeran casi todas las oficinas de los servicios de seguridad, según el diario online Quryna.

Antes, varios testigos que huían hacia Egipto a través de la frontera indicaron que Gadafi está utilizando tanques, aviones de guerra y mercenarios para combatir las crecientes manifestaciones en su contra.

Las noticias de la sangrienta represión han acumulado presión sobre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para que actúe, con políticos estadounidenses criticando su silencio y pidiendo acciones militares que van desde bombardear las bases aéreas libias a bloquear zonas del espacio aéreo.

El este del país ya no está bajo control de Gadafi, según dijeron varios soldados rebeldes en la ciudad de Tobruk a un reportero de Reuters en el lugar.

Los residentes de Tobruk señalaron que la ciudad llevaba tres días en manos del pueblo. Señalaron que el humo que subía de la ciudad procedía de un depósito de municiones bombardeado por soldados leales a uno de los hijos de Gadafi.

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