Una agencia francesa ha creado un anuncio en el que un condenado a la silla eléctrica pide una hamburguesa cómo último deseo, lo que ha causado controversia sobre el supuesto mal gusto de la publicidad.

Un anuncio publicitario creado por la agencia parisina Buzzman sobre la cadena de comida rápida Burger King se presenta bajo el titulo ‘La última comida’ y está ambientado en el corredor de la muerte, lo que no ha sentado bien a muchos internautas.

En el arranque del anuncio, que se emite en Francia, aparece un condenado a muerte que ha ordenado un Whopper como su última comida antes de la ejecución, tal y como ocurre en algunos estados de EE.UU. Un agente de policía trae una mesita con la hamburguesa, mientras vemos cómo otros agentes preparan la silla eléctrica. Cuando sirven al reo la hamburguesa con patatas fritas, otro guardia no puede guardar la compostura, y se le hace la boca agua ante la comida.

A continuación, el oficial cierra la celda, sale y se dirige a la salida de la prisión, mientras el condenado se lleva la hamburguesa a la boca. Pero cuando el guardia se mete en el coche, nos damos cuenta que los dos hombres se han intercambiado la ropa y, mientras el convicto se encuentra en libertad, el agente de policía degusta con placer la hamburguesa dentro de la celda. “Nada detendrá la pasión por Whopper”, reza el lema del anuncio.

El anuncio ha desatado polémica en la Red, generando un debate sobre la inconveniencia de este tipo de humor. El portal Adweek, por ejemplo, comenta con ironía que nadie se intercambiaría con un convicto para comerse hamburguesa. Algunos comentarios en Twitter llaman la atención sobre el “oscuro” carácter de la publicidad, mientras que otros califican el anuncio de “inusual” o, sencillamente, consideran que los “publicistas han vuelto locos”. Francia abolió la pena de muerte en 2007.

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