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Servicios/Caribbean Digital

El Tribunal Disciplinario de la Asociación de Cronistas de Arte de la República Dominicana –Acroarte-, compuesto por los periodistas Wanda Sánchez, Marino Ramírez y Ricardo Rodríguez Rosa ratificaron como justas y necesarias las medidas disciplinarias tomadas contra los miembros: Joseph Cáceres, Robert Sánchez, Aridio Castillo, Joseph Tavárez y Juan Carlos Jiménez, por violación al Código de ética y los Estatutos de esa institución de profesionales.acroarte

Señala el Tribunal Disciplinario  que en ningún momento los suspendidos y expulsados de Acroarte demostraron las acusaciones que habían hecho contra directivos de la entidad, y los procedimientos del gremio para con los Premios Soberanos, lo que demuestra que todo lo que dijeron fue con el objetivo de hacer daño calculado y premeditado.

De los cinco sancionados sólo Roberto Sánchez y Joseph Cáceres asistieron a las citaciones que les realizó el Tribunal Disciplinario pero en ningún momento trataron de demostrar que las acusaciones que lanzaban por los medios de comunicación tenían razón verídica. Robert Sánchez asistió al conversatorio con el Tribunal Disciplinario a decir que no sabía que se le acusaba y que publicaciones hechas por un blog de Juan Carlos Jiménez atribuyéndoselas a él, eran mentiras.

En el caso de Joseph Cáceres, explica el organismo sancionador de Acroarte, este se presento a la entrevista con una carta solicitando se suspendiera el procedimiento de interrogatorio porque él junto a los otros miembros acusados tenían intención de forman una plancha para participar en las próximas elecciones.

Los demás Aridio Castillo, Joseph Tavárez y Juan Carlos Jiménez nunca fueron a las oficinas de Acroarte para tratar de desmentir las acusaciones que habían lanzado las cuales se han constituido en las violaciones por las cuales han sido sancionados.

Los miembros del Tribunal Disciplinario aclaran que Acroarte es el único gremio de profesionales del país donde algunos de sus miembros se dedican a desacreditarlo y que eso se tiene que acabar por bien y futuro de la institución.

Recuerdan que tanto los suspendidos como expulsados pueden apelar tratando de demostrar que las acusaciones lanzadas a través de medios de comunicación y no a través de los organismos de Acroarte, son verdaderas.

Joseph Cáceres, Robert Sánchez, Aridio Castillo, Joseph Tavárez y Juan Carlos Jiménez fueron sancionados por  incurrir en desinformación premeditada y la difusión de rumores tendenciosos, difamación e injuria, inmiscuirse en la vida intima de los demás miembros, en caso de violentación del orden publico o que se trate de hechos noticiosos de interés, igualmente violaron los estatutos y reglamentos de Acroarte.

Recordaron que toda la documentación contentiva de las sanciones contra los sancionados y expulsados está en Acroarte a disposición de los interesados, este legajo contiene solicitud de sanciones por parte de un grupo de cronistas de Santiago, y pruebas documentales y visuales del fondo de las acusaciones.

“Todo lo contrario, agrega el Tribunal Disciplinario, en vez de debilitar a Acroarte como se está prestando a decir mucha gente, estas sanciones fortalecen a la entidad porque la profesionaliza y lleva la disciplina interna a una  de las instituciones más democrática tanto a lo interno como a lo externo de las que existen en el país” puntualizaron.

El Comité Ejecutivo Nacional, ni su Presidente tienen nada que ver con las sanciones logradas contra Cáceres, Sánchez, Castillo, Tavárez y Jiménez ya que el mismo funciona independiente electo por asamblea abierta y por pedimento de uno o varios miembros, y eso lo saben todos los sancionados , así como los que les hacen coro de manera soslayada y cómplice.

Incluso algunos de los sancionados han sido reiterativos en la violación de la disciplina interna de Acroarte y no se habían tomado medidas contra ellos, por lo que ahora se decidió ponerle el cascabel al gato de manera temprana.

Los miembros del Tribunal Disciplinario informan que en el artículo 46 del Código de Ética, están contenidas las letras D- que castiga la desinformación premeditada y la difusión de rumores tendenciosos, la letra G- que castiga la difamación e injuria, la letra K- que castiga el inmiscuirse en la vida intima de las personas, salvo en caso de que se violente el orden publico o se trate de hechos noticiosos de interés y finalmente la letra I- que castiga la violación de los Estatutos y Reglamentos de Acroarte, situaciones en que cayeron por medios públicos todos los sancionados.

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