Compartir

La ejecución por inyección letal del recluso Anthony Allen Shore, programada para el miércoles por la tarde en la prisión de Huntsville (Texas, EE.UU.) fue suspendida a última hora por un juez y reprogramada para el 18 de enero tras una confesión del condenado, informa Yahoo News.

Unos días antes de la ejecución, Shore contó a Brett Ligon, fiscal del condado de Montgomery, que otro condenado a muerte, Larry Swearingen, intentó convencerle de que asumiera en su lugar la responsabilidad por el asesinato en 1988 de la joven de 19 años Melissa Trotter. 

En octubre pasado, el Tribunal Superior de EE.UU. rechazó la última apelación de Swearingen. Sus abogados querían realizar nuevas pruebas de DNA para tratar de demostrar que no era el asesino de Trotter. Sin embargo, este fue finalmente condenado a muerte y su ejecución está programada para el próximo 16 de Noviembre. 

Ligon consideró que la denuncia de Shore debía ser investigada, por lo que se dirigió a Kim Ogg, la fiscal del vecino condado de Harris, para solicitar la emisión de la suspensión de la ejecución durante 30 días y evitar así que Shore y Swearingen cometieran un fraude contra el sistema de justicia criminal.

“Esta es siempre la primera responsabilidad de los fiscales, procurar que se cumpla la justicia”. A pesar de este movimiento, “la ejecución de Shore es inevitable”, agregó Ogg.

Shore fue bautizado como ‘el asesino del torniquete’ por su manera de estrangular a sus víctimas. Fue condenado por los homicidios premeditados de cuatro mujeres hispanas cometidos entre 1986 y 1995. En el año 2004, sus abogados comunicaron al jurado que le condenó que el propio Shore había solicitado que le aplicaran la pena de muerte. Al enterarse ahora de la suspensión, el ‘asesino del torniquete’ dijo: “Dios me ha dado otros 90 días”.

Fuente de noticia

No hay comentarios