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Sede de la Procuraduría General de la República. Archivo.

José Alfredo Espinal

Caribbean Digital

SANTIAGO, RD.- El arresto a doce personas a los cuales la Procuraduría General de la República ha señalado como integrantes del grupo que estaría vinculado a los sobornos de Odebrecht en el país, más la orden de prisión a dos senadores y a un diputado se considera uno de los acontecimientos de sometimientos de corrupción más importante de los últimos años.

Entre los apresados por el momento los hay funcionarios públicos, empresarios y ex legisladores, sin embargo y pese al histórico hecho de que al fin la lista de implicados esté comenzando a conocerse, no constituye todavía la satisfacción total de muchos sectores de la vida nacional y de ciudadanos de manera particular que entienden que faltan más de los que están.

Para nadie es un secreto que aún hay actuales servidores públicos, ex funcionarios y empresarios que tuvieron vinculación directamente con la empresa Odebrecht que no han sido citados con el caso de corrupción más grande que ha puesto en vilo a toda la sociedad dominicana.

Las autoridades, al parecer, han querido nadar contra la corriente y se le hará difícil encubrir, si ese ha sido el propósito, a los demás que supuestamente  faltan en el expediente o en el listado de sobornados para que respondan en los tribunales.

Es bueno para esclarecer todo este acontecimiento o “show” político como le llaman algunos, que todos los legisladores que estuvieron al frente de gestiones formales e informales de contratos de Odebrecht deberían ser investigados y puestos a la disposición de la Justicia, como ha sugerido un diputado de la oposición, según él, para despejar toda duda sobre la legitimidad y la idoneidad del actual cuero legislativo.

Pero no, ha sido todo lo contrario. Ahora los que deberían estar implicados, según el juicio de muchos ciudadanos, son los que públicamente se han vendido que están alejado del “fango” u otros de los mismos personajes que aún estando en el silencio, todos saben que se han enlodado o que alguna cosa sucia le ha caído encima.

La justicia no los ha juzgado todavía, pero una gran parte de la sociedad ya lo ha hecho.

En este momento político y de actos de corrupción que de una u otra manera impacta al Gobierno, la frase “Caiga quien caiga”, busca dar a entender que no importa el rango social del ciudadano, si éste cometió algún hecho ilícito tendrá que responder ante la justicia.

El pueblo espera resultados, si no, el caiga quien caiga, no será otra cosa más que un simple disparate. Porque deberían ser muchos los llamados, pero hasta el momento la gente cree que son muy pocos los escogidos.

Revisen el listado de nuevo, el que busca, encuentra…

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