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Muchos de los contadores instalados en Cristo Rey por Edesur, con el objetivo de cobrar a sus moradores el consumo con factura, están destruídos.

Caribbean Digital

Fuente: El Nacional

SANTO DOMINGO./ Los vecinos del sector capitalino de Cristo Rey empezaron a destruir los medidores de energía instalados en el lugar por la empresa distribuidora Edesur, en rechazo a las pretensiones de cobrarles el servicio mediante facturas y no a través de tarifas fijas como sucede ahora.

Muchos de los contadores instalados en Cristo Rey por Edesur, con el objetivo de cobrar a sus moradores el consumo con factura, están destruídos.

La mayoría de los residentes en el lugar afirman que no ganan salarios que les permitan pagar entre 2,000 y  3,000 mil pesos mensuales por el consumo de energía eléctrica, porque viven del chiripeo o devengan el salario mínimo.

“Si ustedes están poniendo contadores prepárense  para dar palos”, dijo uno de los vecinos a los periodistas.

El pasado viernes, empezaron a protestar contra la medida de Edesur con una marcha en la que gritan consignas en contra de los contratos que pretende hacerles firmar la institución gubernamental.

Para este jueves programaron una marcha hacia la clínica del doctor Antonio Cruz Jiminián en busca del apoyo moral del profesional.

También, colocaron en las viviendas letreros que rezan “dígale no a los contadores. Queremos tarifas fijas”.

Sandalio Gutiérrez, directivo de la junta de vecinos, afirmó que los habitantes del lugar no se niegan a pagar, porque siempre han pagado tarifas fijas de entre 300 y 600 pesos mensuales y aseguró que esas cifras se ajustan a las posibilidades económicas de la mayoría.

“Si pagamos 2,000 pesos de luz, con qué vamos a comer. No le vamos a llevar a Edesur el dinero de la comida”, dijo Gutiérrez.

Afirmó que lleva 47 años viviendo en el sector y sus moradores nunca han recibido una factura de energía eléctrica.

Se quejó de que Edesur llegó al lugar poniendo cables, instalando medidores y exigiendo la firma de contratos, pero no se ha sentado a dialogar con los vecinos.

Explicó que una comisión de la  junta de vecinos ha hecho múltiples intentos por entrevistarse con las autoridades de Edesur sin lograrlo.

“Han venido a poner cables y contadores sin hablar con los vecinos “, insistió Gutiérrez.

Algunos vecinos aceptaron firmar los contratos que les propone Edesur, pero la mayoría está renuente a cumplir con ese requisito.

En muchas viviendas de las calles Ortega y Gasset, Rafael Castillo, San Juan de la Maguana, Nicolás de Ovando, Juan Alejandro Ibarra y otras, fueron desprendidas las tapas de los medidores y  cortados  los cables eléctricos, en protesta por la medida gubernamental.

Un apunte

Sandalio Gutiérrez,  de la Junta de Vecinos de Cristo Rey, afirma que la mayoría de sus miembros pagan 300 pesos por el consumo de energía a través de una tarjeta que les entregó el Gobierno con esos fines. Insiste en que no es posible que esas personas paguen.

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