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Los manifestantes que protestan en la plaza Tahrir tras las elecciones han celebrado la noticia, aún no confirmada, de su muerte. AP

Caribbean Digital

La posible muerte de Mubarak es a estas horas una incógnita, alimentada por versiones contradictorias. Se sabe que su estado es crítico, pero mientras la agencia oficial de noticias Mena asegura que el exdictador egipcio está “clínicamente muerto”, el Ejército del país, que ostenta en estos momentos el poder, dice que el rais se encuentra “completamente inconsciente pero usando un respirador”. Para aumentar la confusión, una tercera fuente médica, citada por AFP, afirma que Mubarak se encuentra en estado de coma.

Los manifestantes que protestan en la plaza Tahrir tras las elecciones han celebrado la noticia, aún no confirmada, de su muerte. AP

La única certeza es que el rais sufrió esta tarde una fuerte recaída y fue trasladado desde la cárcel en la que cumple condena a un hospital. Los médicos de la prisión tuvieron que reanimar a Mubarak, de 84 años, después de que sufriera una nueva crisis cardiaca, y consideraron que la salud del mandatario se encuentra en una condición “crítica”.

Los manifestantes que protestan en la plaza Tahrir tras las elecciones han celebrado la noticia, aún no confirmada, de su muerte

La televisión estatal detalló que los guardas de la prisión llamaron a los médicos para que revivieran al paciente, que “ha sufrido un rápido deterioro” en las últimas horas, según recogió la agencia Associated Press.

El rais egipcio fue condenado el pasado 2 de junio a cadena perpetua por no haber impedido la sangrienta represión que siguió a las multitudinarias manifestaciones que hace 16 meses terminaron por forzar su salida del poder. Desde entonces, Egipto vive una complicada transición hacia la democracia. Está previsto que el próximo jueves se conozca el nombre del sucesor de Mubarak tras la celebración de las primeras elecciones presidenciales libres el pasado fin de semana.

 

La policía militar custodia el hospital está Mubarak. / AMR ABDALLAH DALSH (REUTERS)

Miles de egipcios volvieron precisamente este martes a la plaza de Tahrir para protestar contra los nuevos decretos con los que los militares se resisten a ceder el poder. Y muchos celebraron con vítores y fuegos artificiales la noticia, aún no confirmada, de la muerte del exdictador.

Desde que fuera trasladado a la prisión de Torá, en El Cairo, Mubarak sufre de depresión aguda, subidas de tensión y problemas respiratorios, según informaron fuentes del Ministerio de Interior a la cadena d etelevisión Al Arabiya.

Hosni Mubarak, militar de carrera y héroe de la guerra de 1973 contra Israel, gobernó el país con puño de hierro durante tres décadas tras la muerte en atentado de su predecesor, Anuar el Sadat en 1981. Pero bastaron 18 días de protesta popular en la plaza Tahrir, entre enero y febrero de 2011, para acabar con su régimen.

Fuente: El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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