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Redacción/Caribbean Digital

SANTIAGO, RD./ Tomás Belliard Belliard, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), renunció de esta organización política junto a su familia, alegando que no comparte el camino por el que en la actualidad es dirigido el partido.

“El partido no está al servicio de los pobres”, dijo en una declaración pública remitida a Caribbean Digital.

Asimismo agregó que “los sectores marginados son denigrados a la condición de mendigos, que lo hacen meros instrumentos electorales. A los militantes y dirigentes de las bases se les desconocen el derecho de elegir y ser elegido, violando un derecho fundamental  de los seres humanos y pretenden que la selección de candidatos sea realizada por minorías al servicio del poder. Las primarias es un derecho que les niegan”.

Tomás Belliard Belliard entiende que los Valores que sustenta el socialcristianismo, son incompatibles con el egoísmo y la ambición material en perjuicio de los ciudadanos, y por tanto, afirmó  “es execrable la conducta de los dirigentes que han arrodillado a nuestro glorioso partido, por ventajas materiales”.

A continuación el texto integro de la declaración publica donde Tomás Belliard Belliard formula la renuncia del PRSC.

DECLARACION PÚBLICA:

DR. TOMAS BELLIARD BELLIARD.

Como resultado de la fusión del partido reformista y del partido revolucionario social cristiano (el Machete verde), en el año 1986, Ingrese al nuevo PRSC.

La unión de estas dos fuerzas, una moral (los social cristianos) y la otra electoral (los reformistas del Dr. Joaquín Balaguer) tenían como objetivo la integración de lo social cristianos para impregnar a la gran masa reformista con los valores cristianos, la dignidad de la persona humana, la solidaridad, el bien común, la justicia social y sobretodo la primacía del ser humano como centro de la creación, hecho a imagen y semejanza de Dios, en el accionar político de la nueva organización.

El Instituto de formación política de los socialcristianos, patrocinado por la fundación Conrad Adenauer, emprendió la ardua tarea de formar a los dirigentes, altos, medios, y de base del reformismo en la nueva doctrina. En ese noble apostolado con un grupo importante de ideólogos del socialcristianismo, tuvimos la oportunidad de recorrer todo el territorio nacional, identificando en cada provincia y municipio, los nuevos líderes en cuyas manos pondríamos las riendas de la nueva ideología, para el servicio de la patria.

Los socialcristianos le imprimieron a los reformistas, una imagen refrescante e ideológica. Acercaron al Dr. Balaguer y su partido a la democracia social cristiana internacional. Esa nueva cara del reformismo tradicional, facilitó la integración de jóvenes profesionales, obreros, campesinos, empresarios y empleados de orientación y formación cristiana; los cuales fueron determinantes para la victoria electoral del nuevo PRSC en el año 1986, y permitió la rehabilitación del Dr. Balaguer, como líder democrático durante el periodo de los 10 años.

Hoy, el partido reformista se ha apartado de los objetivos que nos llevaron a la fusión del año 1986. Los principios no existen. El bien común se ha sustituido por el egoísmo y los intereses particulares. Importantes estamentos partidarios son permeados por la corrupción y el pragmatismo. Cada día se alejan de la misión histórica de crear una sociedad más humana, más democrática, y sobre todo, más cristiana.

No comparto, el camino por el que en la actualidad es dirigido el partido. El partido no está al servicio de los pobres. Los sectores marginados son denigrados a la condición de mendigos, que lo hacen meros instrumentos electorales. A los militantes y dirigentes de las bases se les desconocen el derecho de elegir y ser elegido, violando un derecho fundamental  de los seres humanos y pretenden que la selección de candidatos sea realizada por minorías al servicio del poder. Las primarias es un derecho que les niegan.

Los Valores que sustenta el socialcristianismo, son incompatibles con el egoísmo y la ambición material en perjuicio de los ciudadanos, y por tanto, es execrable la conducta de los dirigentes que han arrodillado a nuestro glorioso partido, por ventajas materiales.

Desde el punto de vista cristiano, la humildad consiste en el reconocimiento de nuestras propias limitaciones, es por esto que deseo expresar lo siguiente; durante los gobiernos del período 1986 y 1996, el partido del gobierno llevó el apellido socialcristiano, como en toda obra humana hay luces y sombras, de las luces me siento contento y agradecido de quienes las realizaron; de las sombras de ayer y de las oscuridades de hoy, cometidas por “socialcristianos” en el actual gobierno, en lo que me corresponde hasta hoy por pecar por omisión, pido perdón al pueblo Dominicano.

Por estas razones, creo que ha llegado el momento de renunciar conjuntamente con mi familia del partido reformista y particularmente a mi posición de miembro de la comisión ejecutiva nacional. Queremos enfatizar que nuestra renuncia del partido, no implica nuestra renuncia a la condición de social cristiano, porque para nosotros, ser social cristiano no es una posición política, sino una forma de vida al servicio de los mejores intereses de la patria.

¡Viva el Socialcristianismo!     ¡Que viva la República Dominicana!

En la ciudad de Santiago de los Caballeros, a los once (11) días del mes de mayo del año dos mil once (2011).

Dr. Tomás Belliard Belliard

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