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Tomás Steven Peña

Tomás Steven Peña

Especial/Caribbean Digital

SANTIAGO,RD.- Así como los taxis están siendo sustituidos por uber, el dinero en efectivo por las tarjetas de crédito, la televisión por las plataformas de streaming, el paradigma convencional del político dominicano debe ser sustituido. Lo triste del caso es, que al parecer en nuestro país el proceso lo han retardado. En los últimos 30 años, la República Dominicana ha sido gobernada por 4 personas, y para los próximos comicios del año 2020, se perfilan las mismas figuras.

Un factor fundamental de esta problemática, es que hemos dejado que un grupo muy reducido maneje la política a su antojo, y ésta es demasiado importante para dejársela solo a los políticos. Para renovar la democracia y la institucionalidad de nuestro país, debemos darle apertura a nuevos liderazgos y sectores sociales, pero para lograr eso hay que involucrarse, no basta simplemente con quejarse, criticar o ponerse un t-shirt verde y asistir a una marcha.

A los partidos políticos no les interesa la renovación, ni la organización electoral. Es mucho más fácil ganar una posición, utilizando las prácticas clientelistas tradicionales que ganar en igualdad de condiciones. Por dicha razón, los jóvenes nos sentimos inseguros de andar por los vericuetos de la política en un sistema tan desigual, donde resulta imposible (salvo algunas excepciones), que un joven pueda crecer políticamente, porque supuestamente se necesitan 20 millones de pesos para la campaña o porque existe nepotismo y hay que ser hijo de un alto funcionario público.

Mientras no nos involucremos, mientras no reclamemos igualdad, mientras sigamos aplaudiendo todas las payasadas de las redes sociales, mientras sigamos indiferentes a las problemáticas sociales que enfrenta nuestro país, el relevo político en la República Dominicana seguirá siendo una utopía.

 

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