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Domingo Ureña, exregidor y presidente provincial del PAL. Archivo

Servicios/Caribbean Dligital

SANTIAGO, RD./ El concejal Domingo Ureña, vocero del Partido de Acción Liberal (PAL) en la alcaldía de Santiago, lamentó que el alcalde Gilberto Serulle esté fomentando un plan de trabajo completamente diferente al que prometió en su campaña hace dos años, por lo que aseguró hoy esta ciudad se encuentra virtualmente abandonada.

Domingo Ureña, regidor y presidente provincial del PAL.

Al propio tiempo, el edil reclamó a la alcaldía autorizar la entrega de los cheques que le corresponden, por concepto de dietas y viáticos los que, según denunció, son retenidos “por ejercer mi derecho de denunciar las cosas que se fomentan en el cabildo en contra de la ciudadanía”.

Los planteamientos fueron formulados por Ureña en una carta que le hizo llegar este martes al alcalde Serulle, con copia a los voceros de los bloques de ediles y ala ContraloríaMunicipal, en la que pidió se vea su denuncia como una crítica constructiva “para mejorar el desenvolvimiento de la alcaldía de Santiago”

Con relación al incumplimiento de las promesas hechas por Serulle cuando buscaba ser escogido alcalde de aquí, Ureña citó la violación del presupuesto aprobado para este año, en lo relativo a no realizar obras contempladas, pero que en cambio se han iniciado otras no presupuestadas.

También, la realización de algunas de ellas de manera administrativa, sin tomarse en cuenta al concejo de regidores para el conocimiento y aprobación de las mismas, con montos que superan los rangos y que obligan a someterse a licitación pública.

“Hasta el momento el Concejo no ha recibido un informe detallado de esas obras ejecutadas por contrataciones, a fin de determinar el nivel de inversión, algunas de ellas iniciadas y paralizadas por falta de recursos económicos”, sostuvo Ureña.

Por igual, las cancelaciones sin evaluar la capacidad de los despedidos; nombramientos de políticos, sin importar que sus perfiles no se correspondan con los requeridos y nóminas abultadas con cargos representativos, como supervisores, asesores y asistentes.

“Esas causas típicas de una gestión con apresto muy politiquero y sin consideraciones gerenciales, resultan como consecuencia muy perjudiciales para lo que espera el contribuyente del municipio”, agregó.

Sobre el abultamiento de la nómina del cabildo, Ureña citó que cada mes se erogan casi 36 millones y medio de pesos “lo que supera en un 50 por ciento lo que debe gastar la administración en ese renglón, sin contar a los asesores, que ni siquiera pasan por la puerta de la institución”.

 

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