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El presidente electo de Egipto, el islamista Mohamed Morsy.

Caribbean Digital

El Cairo, (PL)./El presidente electo de Egipto, el islamista Mohamed Morsy, pronunció este viernes un desafiante discurso contra la Junta Militar gobernante, en un acto en la plaza Tahrir que devino su juramento simbólico antes de tomar posesión mañana.

El presidente electo de Egipto, el islamista Mohamed Morsy.

“No renunciaré a prerrogativa alguna de presidente de la república”, remarcó Morsy al prometer que preservará la Constitución y el “sistema republicano”, mientras pronunciaba palabras que repetirá el sábado cuando jure oficialmente ante la Corte Suprema Constitucional.

Agregó que “ninguna institución, ningún poder estará por encima del pueblo” y dirigiéndose a la multitud remarcó que “ustedes son la fuente de autoridad” y “no temo a nadie más que a Dios”, en un aparente reproche a guardaespaldas que lo protegían durante su alocución.

Igualmente, fue crítico con la decisión del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA) de limitar los poderes del jefe de Estado, como la facultad de ser el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, y que la cúpula castrense se reserve la designación del ministro de Defensa.

En ese punto de la intervención, los congregados en Tahrir coreaban consignas contra el mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, jefe del CSFA y ministro de Defensa durante casi dos décadas bajo el régimen del depuesto Hosni Mubarak.

Morsy subrayó que en su administración “completaremos el camino a un Estado civil, un Estado nacionalista, un Estado constitucional, un Estado moderno”, frases que desataron prolongadas ovaciones entre los miles de egipcios concentrados en la emblemática plaza.

El exdirigente de la Hermandad Musulmana, organización que avaló su candidatura a la presidencia, reiteró que gobernará para todos y por eso -remarcó- “le hablo al pueblo de Egipto, a los musulmanes, a los coptos, a los ciudadanos de dentro y fuera de Egipto”.

Prometió esforzarse por “evitar causar daño a los derechos del pueblo egipcio” y en ese sentido remarcó que “aseguraré los derechos y protegeré los de todos los que me eligieron, pero también los de quienes no lo hicieron. No habrá discriminación alguna ni diferencia”.

Morsy, que mañana jurará el cargo ante magistrados de la Corte, escogió Tahrir para anticipar su compromiso público con los egipcios, dado que la tradición estipula que el presidente lo haga ante el parlamento, pero ese órgano fue disuelto por la Junta Militar.

Al respecto, criticó la adjudicación por parte del CSFA del poder Legislativo, y defendió la restitución de las dos cámaras ahora disueltas, así como la derogación de la enmienda constitucional hecha por los militares, aunque éstos ya descartaron derogarla.

Igualmente, el presidente electo, cuyo discurso de investidura será ante diplomáticos extranjeros y periodistas en la Universidad de El Cairo, se comprometió a gestionar la liberación de los presos egipcios, incluido un jeque salafista ciego condenado en Estados Unidos.

Terminaré con la tortura y la discriminación, y propiciaré justicia social para millones de egipcios, concluyó en un discurso cargado de simbolismo y de fervor patriótico y religioso.

Fuente: Prensa Latina

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