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Rafael Correa.

Caribbean Digital

Quito./ (PL) El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, anunció hoy la decisión de perdonar a los sentenciados en el juicio a directivos y al diario El Universo, así como a los autores del libro El Gran Hermano, condenados ambos por injurias calumniosas.

Rafael Correa.

La prensa abusiva, convertida en actor político beligerante contra gobiernos progresistas, ha sido vencida, recalcó el mandatario en un mensaje al pueblo ecuatoriano, transmitido desde el Palacio de Carondelet por radio, televisión e internet.

Hay perdón pero no olvido, tenemos que aprender del presente y de la historia, que el derecho de expresión es de todos y no sólo de los dueños de una imprenta, y El Gran Hermano es una nueva prueba de la mediocridad y falta de decencia de ciertos periodistas.

Los tres directivos de diario El Universo y su editor de opinión fueron condenados a tres años de prisión por el delito de injurias calumniosas y una indemnización total de 40 millones de dólares, en tanto los dos periodistas autores del libro fueron condenados a pagar dos millones de dólares.

La decisión personal de Correa, como había anticipado, responde a la voluntad de demostrar las mentiras tanto del diario El Universo en cuyas páginas lo acusaron de ordenar disparar contra un hospital lleno de civiles durante el intento golpista del 30 de septiembre de 2010.

Igualmente el perdón a los dos autores del libro El Gran Hermano, en el cual se le acusa de conocer los negocios millonarios de su hermano Fabricio con el Estado, demuestra con el fallo judicial hoy perdonado que “les caemos mal porque no somos corruptos”.

Al dirigirse a sus conciudadanos de la Patria Grande y al mundo entero, Correa destacó que la lucha ha sido durísima y finalmente se han cumplido los tres objetivos básicos que buscaba con la demanda “iniciada como ciudadano y bajo mi absoluta responsabilidad personal”.

El primero de esos objetivos, ratificado en todas las instancias del proceso judicial, fue demostrar que diario El Universo mintió y no corrigió su mentira.

Un segundo objetivo también logrado, apuntó, es que los responsables de las infamias calumniosas no son solamente los malquerientes que se prestan a cualquier cosa por dinero, sino también los directivos del diario y el propio medio al publicarlas.

Y en tercer lugar, recalcó, demostrar que se puede enjuiciar y vencer al abuso del poder mediático, que es inversamente proporcional a los escrúpulos de la prensa, y enfatizó “hemos vencido contundentemente en tres instancias porque teníamos la verdad y la razón”.

“Los niveles de popularidad del gobierno están más altos que nunca y los niveles de credibilidad de cierta prensa más bajos que nunca”, subrayó al exhortar a “los injuriadores a que dejen de mostrarse como víctimas, y de ahora en adelante establezcan un compromiso con la verdad”.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu

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