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La Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, sigue experimentando dificultades para acabar con el problema del incremento de las muertes por sobredosis opioides en el país a pesar de sus promesas para resolver esta crisis, considerada por el Gobierno como una de sus principales prioridades.

Este martes, el representante republicano de Pensilvania Tom Marino retiró su candidatura para convertirse en el nuevo ‘zar antidrogas’ y dirigir la Oficina de la Política Nacional para el Control de Drogas solo unos días antes de Trump planeara lanzar una nueva estrategia para hacer frente a esta epidemia nacional.

Marino renunció después de que una investigación periodística revelara que recibió 100.000 dólares de la industria farmacéutica mientras promovía una ley que limitaba el control a los productores de opiáceos legales.

El problema del consumo de opioides sigue estando en el centro de la actualidad en EE.UU., donde se cobra la vida de miles personas cada año, un número que parece que no deja de aumentar.

Más muertes que en la guerra de Vietnam e Irak

El número de fallecimientos por sobredosis de drogas alcanzó en 2016 las 59.000-65.000 personas, la cifra más alta registrada en la historia de ese país, según reza un estudio de ‘The New York Times’. Para entender la escala de este problema, el diario compara las muertes producidas por narcóticos con los 58.220 soldados estadounidenses que perdieron la vida durante toda la guerra de Vietnam, entre 1955 y 1975, y con los 4.520 que han muerto hasta ahora en Irak desde 2003.

Las estadísticas de los fallecimientos por sobredosis revelan un aumento del 19% con respecto a 2015, cuando se registraron 52.404 muertes. Sin embargo, el hecho de que, según las estimaciones para este 2017, estos números seguirán aumentando impacta aún más.

La mayoría de las muertes por sobredosis están vinculadas a la heroína y otros opiáceos. En particular, el número de estadounidenses que perecen por sobredosis de heroína ha ido en claro aumento en los últimos años, con más de 15.000 personas fallecidas por consumo de esta droga en 2016, según los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU.

142 muertos al día

El número de fallecimientos diarios por sobredosis de drogas alcanza las 142 personas, el equivalente a tener “un 11-S cada tres semanas”, compara el informe preliminar de la Comisión Presidencial sobre la Lucha contra la Drogadicción y la Crisis de Opioides. Además, la institución señala que las sobredosis en EE.UU., que consume más drogas que cualquier otro país del mundo, “mata más gente que los homicidios con armas y los accidentes de tráfico juntos”.

Unos dos tercios de las sobredosis de drogas en 2015 estuvieron relacionadas con opioides como la heroína y analgésicos como el Percocet (combinación de oxicodona y paracetamol) y el fentanilo.

El dramático aumento de estas cifras varía según la raza. Mientras que las muertes entre las personas negras no hispanas crecieron en un 63% desde 1999 hasta 2015 y un 43% entre las hispanas, los fallecimientos por sobredosis de opiáceos entre la población blanca no hispana experimentaron una increíble subida del 240% en el mismo periodo.

Cambio de preferencia hacia diferentes tipos de los opioides

Gracias al análisis estadístico llevado a cabo por los Centros de Control, se puede también apreciar cómo han cambiado los hábitos de consumo de los ciudadanos estadounidenses con respecto a los diferentes tipos de opioides.

En el año 2010, el 29% de las muertes por sobredosis incluyeron opiáceos naturales y semisintéticos y el 12% de estas, metadona. En 2015, el porcentaje de muertes relacionadas con estas drogas disminuyó al 24% y al 6%, respectivamente.

Por el contrario, los fallecimientos por sobredosis relacionadas con la heroína aumentaron del 8% en 2010 al 25% en 2015. También se registraron aumentos en las muertes por opiáceos sintéticos distintos de la metadona: del 8% en 2010 al 18% en 2015

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