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José Alfredo Espinal

Editor/Caribbean Digital

 

 

SANTIAGO, República Dominicana./ Hablar del ejercicio periodístico independiente en una sociedad como la nuestra a veces nos resulta muy complejo.

Un periodismo que se practica en medio de la concentración de medios en manos de un reducido grupo empresarial y en ocasiones, dependiente de la decisión del poder político, es como nadar contra la corriente.

Para los periodistas, trabajar abiertamente, emitir opiniones en un valle lleno de intereses particulares es una tarea difícil.

Aquí no solo se pone en juego la libertad de prensa y de información, sino de la propia democracia.

Nos parece normal en la sociedad nuestra que no se trata de la verdad, sino de los intereses.

Por eso hoy es tan importante y cobra tanta fuerza para la democracia y la libertad de prensa y de la información, el uso por parte de los ciudadanos de los medios digitales y de las redes sociales como Facebook y Twitter, entre otras.

En lo particular entiendo que la independencia del periodismo no es decir lo que se quiera, sino informar en base a lo que se acerque más a la verdad.

Pero ejercer un periodístico independiente, además de evitar la acumulación de medios, se necesita que el periodista sea remunerado en todo el sentido de la palabra, un profesional preparado con formación académica y con principios éticos.

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