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Yenifer Gil

Por: Lic. Yenifer Gil

Aunque no es fácil despojarnos de los pensamientos negativos que hemos arrastrado de por vida, empecemos por pensar que somos mujeres valiosas, madres comprometidas y experimentadas con capacidad de la difícil tarea de criar, educar y disciplinar a nuestros hijos, de ofrecerles una casa limpia y de luchar por hacerlos felices; pero además de esto somos capaces de cumplir con las diferentes facetas y llenar las expectativas que la sociedad exige al sexo femenino.

Las mujeres tendemos muchas veces a sentirnos débiles, no porque así lo queramos, sino porque de una u otra forma nos han implantado en la mente que tenemos limitaciones, que no somos capaces, que siempre necesitaremos de alguien para salir adelante. Sin embargo, tenemos que avanzar, no permitamos que esas palabras hirientes vengan de donde vengan, nos venzan y nos limiten.

No podemos permitir que nuestros sueños y proyectos se queden congelados en el pensamiento por miedo y por dar importancia a las palabras negativas. No permitas que nadie juzgue tu personalidad, tu forma de ser, no dejes que nadie te diga que no vales nada, cuando lo vales todo, ni que nadie pretenda hacerte diferente, pues tus diferencias te hacen única e irrepetible.

Mujer, date tu valor, reconócete, tal cual eres, y amate así como eres, con tus virtudes y defectos, pues estos también cuentan. No permitas que nadie lacere la imagen que tienes de ti misma. No esperes más, pon manos a la obra y empieza. Ponte como tarea cuidar de tu arreglo personal, no importa cuán sencillamente lo hagas, perfúmate, arregla tu cabello de una manera diferente y obsérvate en el espejo… te sentirás bien  y satisfecha contigo misma. Recuerda que no es una competencia, si empiezas despacio caminarás grandes distancias y tus satisfacciones serán muchas.

Recuérdate que toda mujer es bella, que eres valiosa y por ende debes darte tu valor, que puedes ser todo lo que te propongas y que eres más fuerte de lo que a veces crees…

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