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Barack Obama. Archivo

Caribbean Digital

Washington, (PL) El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, alegó hoy estar conmocionado por la masacre perpetrada por un soldado en Afganistán contra 16 civiles, incluyendo niños, mujeres y ancianos.

Barack Obama.

Luego de asesinados, la mayoría de los cuerpos fueron quemados, reportan varios medios de prensa.

Este incidente es trágico y conmocionante y no representa el carácter de nuestro ejército y el respeto de Estados Unidos por el pueblo afgano, escribió el mandatario en un comunicado, reportó el diario USA Today.

Sin embargo, las palabras del gobernante contrastan con estadísticas de varias organizaciones internacionales que cifran entre 14 mil y 20 mil el número de civiles muertos a manos de las tropas de ocupación estadounidenses y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Solo en 2011, el número de muertos llegó a los tres mil 21, récord desde el inicio de la invasión a la nación asiática en octubre del 2001, indicó recientemente un informe de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA).

De acuerdo con el estudio, un 77 por ciento de las pérdidas de vida se atribuye a operaciones armadas, entre ellas los mortíferos bombardeos aéreos, así como a los atentados dinamiteros.

Medios informativos han dado cuenta de continuos procedimientos de abusos de poder por parte de las tropas de Washington en escenarios de conflicto, acciones que ponen en entredicho las misiones de una fuerza enviada supuestamente para establecer la paz.

Un video que circuló a inicios de enero mostró a cuatro integrantes del Cuerpo de la Infantería de Marina de Estados Unidos orinando sobre los cadáveres de combatientes talibanes.

La quema de varios ejemplares del Corán, el libro sagrado de los musulmanes, en un vertedero de basura en Bagram, la mayor base militar de Washington en Afganistán, generó airadas protestas frente a la instalación el pasado mes.

Fotos como las de la cárcel de Abu Ghraib, en Irak, todavía permanecen frescas en la memoria de la opinión pública internacional al revelar a militares norteamericanos aplicando diferentes formas de tortura sobre presos o burlándose de la condición de los reos.

Otros funcionarios estadounidenses reaccionaron al más reciente escándalo de las fuerzas de ocupación en el país asiático.

La portavoz del Consejo Nacional de Seguridad, Caitlin Hayden, expresó la preocupación de que la masacre pueda derivar en represalias de la población afgana contra los militares de Estados Unidos y la OTAN.

Por su parte, John Allen, el comandante de las fuerzas de Estados Unidos y de la OTAN en Afganistán, aseguró en un comunicado que se “compromete a asegurar que cualquiera que se descubra que obró mal sea responsabilizado”.

Fuente: Prensa Latina

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