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La presidenta de Brasil Dilma Rousseff, izquierda, junto al mandatario de Cuba Raúl Castro, muestra un trozo de la cintn con la cual fue inaugurada la primera fase de ampliación del puerto Mariel, Cuba, el lunes 27 de enero de 2014.(AP Photo/Ismael Francisco, Cubadebate)

Caribbean Digital

MARIEL, Cuba. AFP. Las cuatro enormes grúas “verdeamarelas” descargaron en tres horas los 500 contenedores del mercante “MV.K Breeze”, el primer barco que atraca en el nuevo megapuerto de Mariel, 45 km al oeste de La Habana, con un cargamento de pollo congelado procedente de Estados Unidos.

La presidenta de Brasil Dilma Rousseff, izquierda, junto al mandatario de Cuba Raúl Castro, muestra un trozo de la cintn con la cual fue inaugurada la primera fase de ampliación del puerto Mariel, Cuba, el lunes 27 de enero de 2014.(AP Photo/Ismael Francisco, Cubadebate)
La presidenta de Brasil Dilma Rousseff, izquierda, junto al mandatario de Cuba Raúl Castro, muestra un trozo de la cintn con la cual fue inaugurada la primera fase de ampliación del puerto Mariel, Cuba, el lunes 27 de enero de 2014.(AP Photo/Ismael Francisco, Cubadebate)

“Fue perfecto”, dice con orgullo el argentino Marcelo Petat, de la compañía PSA International (Singapur), que opera el nuevo puerto, inaugurado este lunes por el presidente cubano, Raúl Castro, y su homóloga brasileña, Dilma Rousseff.

Este es el decimoquinto puerto operado por PSA y la construcción de muelles, vías férreas, carreteras, comunicaciones fue a un costo de 957 millones de dólares, 802 de ellos aportados por un crédito de Brasil y ejecutada por la compañía brasileña Odebrecht.

La Habana solo atenderá cruceros. “La terminal está plenamente operativa. La semana que viene recibiremos otro buque de la misma línea (el “Crowler”) y a partir de la próxima semana estará operando también (la naviera) Hamburg Sud”, explica Petat, director de operaciones del Puerto.   Después, la vieja Bahía de La Habana irá transfiriendo sus operaciones a Mariel, tras cinco siglos de atender mercantes, y se destinará al turismo.

Mariel está dotado de cuatro grúas en el muelle de grandes barcos, 12 grúas del patio de contenedores, y otro equipamiento, que le permitirá atender 822.000 contenedores al año en su primera etapa.

“Todo el equipamiento es de última generación” y su conducción es automatizada, dice Petat.

En su construcción intervinieron “unos 4.000 trabajadores”, dice el cubano Nieves Figueroa, jefe de obras.

También cuenta con un patio para almacenar 622.000 contenedores, una estación para 1.140 contenedores refrigerados, una planta de tratamiento de desechos sólidos y líquidos de los buques, muelles de abastecimiento de agua y petróleo, subestación eléctrica y un área de inspección radiológica de contenedores.

Se trata de un megapuerto que operará grandes barcos “Postpamanax” capaces de cargar unos 12.500 contenedores, los que podrán atravesar el Canal de Panamá después de que concluya su ampliación en 2015.

“Va a traer beneficios directos a la economía cubana, que al atracar estos buques aquí en Cuba, disminuirá el costo del flete”, dijo el director general de la terminal, Chales Baker, un británico de la PSA que recibió a la prensa enfundado en una guayabera blanca.

Baker dijo que el puerto tiene condiciones naturales y constructivas que son “la envidia” de los otros cinco que se construyen en la zona.

Rousseff y Castro inauguraron los primeros 702 metros de muelle, que tendrá 2.400, y un patio de contenedores de 28 hectáreas, que llegará a 128.

Su profundidad será de 18 metros en bahía y canal de acceso (ahora tiene casi 11 metros). La dársena de maniobras tiene un radio de 500 metros de radio, lo que permite a los barcos virajes de 360 grados, según funcionarios.

Nuevo crédito por USD 290 millones. Para la segunda etapa, que debe concluir en julio, Rousseff anunció este lunes un crédito de 290 millones.

La obra incluye una línea férrea para conectar a este puerto con La Habana, que podrá transportar 300.000 contenedores al año.

En torno al puerto se levantará con capital extranjero una zona franca industrial y agrícola, que convertirá a Mariel en la principal obra de infraestructura de la historia de la isla, con un área de 465 km2.

Algunos especialistas señalan que un freno al megapuerto puede ser el embargo estadounidense, sobre todo la norma que impide ir a Estados Unidos durante seis meses a los buques que hayan atracado en Cuba.

Pese al embargo, Estados Unidos autoriza desde el año 2000 la venta a Cuba de medicinas y alimentos, lo que permitió que este lunes llegara el cargamento de pollo a Mariel.

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