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Presidente Danilo Medina. Archivo.

Por José Reyes Martínez

 Especial/Caribbean Digital

 

SANTIAGO, RD./ Tras arribar a sus cien días de gestión al frente del Estado, el presidente Danilo Medina ha reafirmado los postulados éticos, humanos, económicos y sociales que ha defendido durante toda promisoria y bien planeada carrera política.

Presidente Danilo Medina. Archivo.

En conducción de la nación, Medina ha demostrado que sabe conjugar las situaciones y los desafíos, con un sentido de mesura y la comprensión que demanda el actual momento que vive la nación y el exigente y competitivo mundo de hoy.

Coherente con sus propuestas, Danilo Medina es un estadista que ha dado ejemplo de sencillez, humanidad y firmeza, y que ha sabido exhibir un estilo hacia lo que mejor impacta en el desarrollo de la economía y la sociedad.

La percepción positiva y el optimismo que ha despertado en los distintos sectores, son evidentes en una sociedad que aspira a una dirigencia política que abone creíblemente nuevas posibilidades sociales, con una novedosa y activa participación ciudadana.

En el aspecto económico, por ejemplo, el Presidente ha evidenciado que tiene los conocimientos, la voluntad y la visión de que el verdadero crecimiento es el que tiene un impacto en la justicia social y la retribución equitativa,  con el impulso de  políticas que propician el bienestar colectivo.

Lo que significa, en la concepción económica del jefe de Estado, que los esfuerzos deben ir dirigidos a edificar un modelo económico reorientado al desarrollo integral de las personas, como eje principal de las políticas de avance de la nación.

En otras palabras, la pobreza y la desigualdad sólo  pueden ser afrontadas con un modelo económico que privilegie la producción, el empleo cualificado, la instrucción tecnológica y la capacidad de innovar  productos y procesos, con miras a crear una amplia oferta exportable con alto valor agregado, para fortalecer las finanzas internaciones y  el dinamismo de la economía.

Lo que implica crear, en la lógica del nuevo mandatario, un ambiente institucional que facilite el acceso al crédito como palanca de inversión y soporte del aparato productivo, así como el aprovechamiento de las oportunidades  de los mercados externos, cimentado en una burocracia técnica bien preparada en el ámbito de  las relaciones y las negociaciones  internacionales.

Todo esto nos enseña que la visión de desarrollo que busca impulsar Danilo Medina tiene una dirección bien despejada: 1) fortalecer las instituciones, 2) estimular el aparato productivo, y 3) propiciar el bienestar de la población. Ahora lo inteligente es que todo el liderazgo de la nación apoye con determinación la digna aspiración del Presidente. La nación lo demanda.

 

El autor es periodista  jrmartinez099@gmail.com

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