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El ministro del Interior de Pakistán, Rehman Malik.

Caribbean Digital

Fuente: Prensa Latina

Islamabad./ (PL) El ministro del Interior de Pakistán, Rehman Malik, prometió hoy que el exgobernante militar Pervez Musharraf será arrestado si, como ha anunciado, regresa al país a fines de este mes para hacer campaña por la presidencia.

El ministro del Interior de Pakistán, Rehman Malik.

Al hablar ante el Senado, Malik recordó que hay tres casos judiciales registrados contra el autoexiliado líder de la Liga Musulmana de Todo Pakistán (APML).

Aseguro a esta casa -subrayó- que si desembarca en Pakistán, será detenido porque es un PO” (proclaimed ofender, delincuente declarado).

El pasado 8 de enero, en una videoconferencia transmitida desde Dubái y que fue presenciada por unos ocho mil seguidores en Karachi, la segunda ciudad en importancia del país, Musharraf anunció que regresará entre el 27 y 30 próximos pese a las amenazas de arresto que penden sobre él.

“Hay gente intentando asustarme, pero ignoran que no soy de los que se asustan”, señaló en esa ocasión.

El exgobernante tiene planeado presentar su candidatura por la APML en los comicios del 2013, aunque estos quizás se anticipen y tengan lugar este año.

“Estoy viviendo cómodamente en el extranjero y no tengo problemas, pero voy reencontrarme con el pueblo pakistaní porque este es un momento de cambio. La gente está harta de las viejas caras”, manifestó.

Musharraf ejercía la presidencia cuando el asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto, perpetrado el 27 de diciembre del 2007 mediante un atentado suicida con bomba poco después de participar en un mitin electoral en la norteña ciudad de Rawalpindi.

El año pasado la Agencia Federal de Investigaciones FIA detuvo, bajo los cargos de negligencia en el desempeño de sus funciones respecto a la seguridad de Bhutto, al superintendente y al jefe de la policía de Rawalpindi en ese entonces, de quienes se dice actuaban bajo las órdenes de Musharraf.

Otro de los cargos que pesan sobre él es la detención de varios jueces cuando impuso el estado de emergencia en el 2007.

El tercero tiene que ver con el homicidio de Akbar Bugti, un líder nacionalista de la suroccidental provincia de Baluchistán.

Hace unos días, Shahzain Bugti, nieto del asesinado y jefe del partido baluchi Jamhoori Watan, anunció una recompensa por la cabeza de Musharraf, consistente en varios millones de rupias, un lujoso bungaló y medidas de seguridad garantizadas.

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