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Caribbean Digital

HAINA, SAN CRISTOBAL, RD.- Murió en su residencia de Haina, Antonio Jiménez Robles (Tony), el diabético que buscó asistencia médica en cuatro hospitales públicos de San Cristóbal y la capital, pero no se la brindaron.

“Se me murió mi hijo por el descuido de los doctores”, decía ayer entre sollozos su madre, Ángela Juana Robles, durante el sepelio de Tony en el cementerio de Haina.

El hombre de 30 años padecía un absceso en los glúteos con una gran infección que dañó una parte importante de los tejidos de esa área.

La señora Robles contó que libró una lucha de varios meses en busca de que su hijo recuperara la salud.

En ese sentido se mantuvo llevando a su hijo al Centro Médico de Haina, donde se limitaban a ponerle una inyección para calmarle el dolor, mientras la infección crecía, dijo.

Como la salud de su hijo no mejoraba, lo llevó al hospital Juan Pablo Pina de San Cristóbal, luego al Padre Brillini, al Luis Eduardo Aybar y al Moscoso Puello, “pero nadie quiso atenderlo”.

“Ni lo desmonte del carro que no hay cama”, le dijo una enfermera del área de emergencia del Padre Billini, cuando la desesperada madre pidió una silla de ruedas para llevar al hijo que ya no podía sostenerse en sus pies.

Cuando trató de hacer conciencia en los médicos y las enfermeras sobre el estado de gravedad de Tony, le respondió con sarcasmo la misma enfermera: “Pues levante un enfermo de una cama y suba a su hijo”.

Por gestiones de un amigo de la familia el enfermo fue operado de emergencia el pasado jueves en la clínica Cruz Jiminián.

Los médicos que lo operaron lo enviaron de regreso a su casa por carecer en ese momento de una sala de aislamiento.

masderd.com

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