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Periodista Tony Rodríguez.

Tony Rodríguez

Especial/Caribbean digital

Periodista Tony Rodríguez.

SANTIAGO, República Dominicana.-

Recuerdo que estando reunido con mi gran amigo de andanzas serranas Julio César Valentín, lo escuché decir que en Santiago había dos jóvenes promesas, que tenían  futuro como políticos, por su inteligencia y talento.  Me habló de Hamlet Otáñez y Raúl Martínez. 

A Raúl lo conocí en una de sus múltiples visitas a canal 29, donde lo entrevisté varias veces en el programa El Cafecito.  Posteriormente, coincidimos en las calles Escalante e Independencia de Santiago, porque en la primera yo vivía hasta hace unos 5 años, y en la segunda estaba la residencia de la novia de Raúl.

 Siendo fiscal de Santiago me distinguió y yo lo distinguí por su trabajo.  Llegó a la posición entre críticas de peledeístas y algunos abogados que externaron su queja porque él no cumplía un lustro de ejercicio profesional, lo consideraron muy joven para el puesto.

 Siendo candidato a diputado, lo entrevisté varias veces, lo apoyé con mis comentarios, porque consideré que si de fiscal fue exitoso, igual podía serlo como legislador.  Raúl se amparó de Francisco Domínguez Brito (a quien guardo un gran aprecio por su don de gente y calidad humana), y de Julio César Valentín, quien era el candidato a senador por la provincia Santiago para la jornada electoral de 2010.

 No pude hacer por Raúl ningún trabajo político debido a mi condición de empleado de la JCE, pero sí lo distinguí como comunicador y llegué a creer que su triunfo estaba asegurado.

 Los seres humanos tenemos múltiples calidades, por ejemplo, soy periodista, abogado, profesor, dirigente del Colegio Dominicano de Periodistas, estudiante de maestría, padre de familia y otras más, en cada una debo asumir un comportamiento acorde a la función.

 Mi mayor relación con Raúl la he tenido como periodista.  Tengo muy presente la consideración de él que tiene Julio César Valentín, y eso me ha identificado más con el joven político, ex fiscal, ex candidato a diputado y hoy gobernador de la provincia.

 Cuando el Poder Ejecutivo lo nombró gobernador provincial, públicamente mostré satisfacción y auguré éxitos para él.

 MIS DIFERENCIAS CON RAUL

Mis coincidencias con él tienen una frontera que nunca he perdido de vista. He sido dirigente del Colegio Dominicano de Periodistas por más de 13 años, y el equipo que oriento gremialmente es opositor al que pertenecen algunos miembros de la escuadra de prensa del hoy gobernador.

 Respeto el trabajo y las decisiones que tienen mis aliados y mis opositores, eso me ha dado éxitos como persona, como profesional y gremialista.

 Una amistad no se rompe por flaquezas o discrepancias.  Esa es mi convicción.  Le temo más a los traidores que a los que de cara al sol me enfrentan gremial o laboralmente. 

 Mis diferencias con Raúl no tocan el terreno del párrafo anterior.  He puesto en las redes sociales un mensaje señalando que el amigo que traté en el vecindario de La Joya y al que conocí yendo a pie a canal 29, está mal asesorado ahora siendo gobernador.

 Su decisión de favorecer con recursos a un grupo que me adversa dentro del Colegio Dominicano de Periodistas, me parece un desliz, una mala decisión fruto de una mala asesoría.

 He puesto en las redes sociales que sus asesores lo ensalzan, y eso me parece normal en la gran mayoría de los políticos del patio, pero no me parece normal en un hombre de la formación y la proyección de Raúl Martínez.

 No voy a desviar la atención hacia los que ahora se pintan de defensores de Raúl Martínez.  Sigo pensando que fue una mala decisión favorecer en navidad para una cena grupal que toca las sensibilidades y margina los intereses de otro sector.

La inteligencia de Raúl Martínez fue vulnerada por sus asesores.  Yo espero más de ti Raúl, no permitas que te ensalcen, si con esto dañas a otros que también son tus amigos.

 El autor es periodista

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