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El periodista Mike Wallace, en una imagen de 1975. / GETTY

Caribbean Digital

El periodista y presentador estadounidense Mike Wallace (1918, Massachusetts) falleció ayer a los 93 años. El veterano de la televisión norteamericana impulsó el éxito de la cadena CBS desde el estreno de su programa 60 minutos en 1968 y llegaría a liderar todo un género periodístico en Estados Unidos.

El periodista Mike Wallace, en una imagen de 1975. / GETTY

El magacín informativo de entrevistas de la cadena norteamericana fue imitado por periodistas en todo el mundo y combinaba la figura del reportero y corresponsal con la del entrevistador. Y nadie como Wallace cumplía con esos requisitos.

Bob Schieffer, presentador del programa Face the nation, también del sello CBS, anunció su fallecimiento este domingo: “No habrá nadie como él”. El analista Howard Kurtz, experto en medios de comunicación, iba aún más allá, definiendo a Wallace como “legendario”. “Y yo no uso esa palabra a la ligera”, afirmó en la cadena CNN.

La muerte del carismático periodista cierra para muchos una era de la televisión norteamericana. Wallace aterrizó en la cadena CBS a comienzos de la década de los cincuenta. “Cuando llegó la televisión, estaba en todas partes”, afirma el homenaje emitido por la cadena. Era actor y presentador de concursos, aparecía en los anuncios y en los informativos.

En septiembre de 1968, cuando ya había cubierto como periodista la mayor parte de los eventos que marcaron los años sesenta en Estados Unidos, fue elegido para presentar un nuevo programa y dar a luz al formato que inauguró el espacio informativo 60 minutos. Wallace puso rostro a la cadena en el preciso momento en que la CBS marcaba el paso al resto de canales.

La alianza entre la CBS y Wallace creó un sello que todavía perdura. Su estilo agresivo le causó más de un problema, pero también le brindó una reputación como el periodista que nunca se rendía a la primera evasiva, que siempre repetía la pregunta, que siempre encontraba la respuesta.

La CBS ha recordado hoy algunas de las escenas grabadas en la memoria de Estados Unidos gracias a las preguntas que Wallace hizo en antena durante los 38 años que estuvo al frente de 60 minutos. Entrevistó a varios presidentes norteamericanos, desde Lyndonn B. Johnson a John F. Kennedy. A Ronald Reagan le interrogó sobre cómo había sobrevivido a la Casa Blanca sin las canas que asaltan la cabellera de los presidentes. “Supongo que ellos no tienen una Nancy”, afirmó Reagan, entre sonrisas, en referencia al apoyo de su mujer.

Wallace no robó declaraciones similares a Vladímir Putin, pero sí le dio lecciones de corrupción. “¿Para conseguir cualquier cosa…?”, preguntó retóricamente al mandatario ruso, “¿Dinero?”. En su programa se sentaron artistas, desde Barbra Streisand a Salvador Dalí, desde Janis Joplin a Tina Turner. Algunos viajaban hasta su estudio, otros recibían a Wallace en sus casas. Con el tenor Luciano Pavarotti compartió un trayecto en moto.

De todos sus trabajos se recuerda especialmente una de las entrevistas que hizo en Irán, cuando fue recibido por el ayatolá Jomeini. Frente a ellos, dos micrófonos amarillos. El líder iraní reposaba la espalda en la pared, las piernas cruzadas en el suelo. El periodista, leyendo pausadamente sus preguntas, se disculpó e inquirió: “¿Está usted loco?”.

Antes, cuando la sociedad norteamericana vivía una de las etapas más significativas de su historia, con el país inmerso en la lucha por la igualdad y los derechos civiles de las minorías, Wallace invitó a Malcom X a su programa. “Puede que ya sea hombre muerto”, dijo el activista, que sería asesinado unos meses después. Los mismos micrófonos grabarían la voz del líder del movimiento por los derechos civiles, Martin Luther King. Wallace le recordó posteriormente como “un héroe”.

Con la muerte del periodista, la televisión norteamericana también ha perdido al presentador que pocos consiguieron entrevistar. “¿Crees que es el momento de detenerte a reflexionar?”, le preguntó su compañero de carrera Morley Safer cuando anunció su retirada del programa en 2006. “¿Reflexionar sobre qué? Déjame en paz. ¿Reflexionar?”.

Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/04/08/actualidad/1333917695_531641.html

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