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Julio Maríñez. Archivo

Servicios/Caribbean Digital

 

SANTO DOMINGO./ El presidente de la Comisión de Control del Partido Revolucionario Dominicano, Julio Maríñez, afirmó este domingo que las sanciones adoptadas en contra del ex presidente Hipólito Mejía y otros dirigentes son irreversibles, y marcan un punto de inflexión frente al irrespeto y el caos patrocinado en esa organización por el grupo de afectados.

Julio Maríñez. Archivo
Julio Maríñez. Archivo

 

                El también vicepresidente perredeísta explicó que habiéndole seguido un juicio enmarcado en el debido proceso, y siendo que el Consejo Nacional de Disciplina del PRD actúa como tribunal de única y última instancia, las expulsiones de Hipólito Mejía y Andrés Bautista, y las suspensiones de Orlando Jorge Mera como secretarios general y de organización, constituyen “un caso cerrado”.

                Ilustró que la única posibilidad de apelación de los sancionados sería por ante los tribunales Superior Electoral y Constitucional, en caso de que les hubieran sido afectados sus derechos fundamentales, sin embargo ya la jurisdicción electoral estableció al rechazar un recurso de amparo de los sancionados, que no les fueron violados sus derechos.

                Agregó que los jueces del Consejo Nacional de Disciplina del PRD no sólo cuidaron rigurosamente el debido proceso sino que fueron en extremo magnánimos con los acusados ya que conforme su Reglamento el Consejo no estaba obligado a permitir a los enjuiciados hacerse representar por abogados.

                “Conforme el Reglamento ellos tenían que asistir de manera personal al juicio y podían asistirse técnica y legalmente, pero no estaban autorizados a ausentarse y hacerse representar, lo cual se les permitió”, dijo Maríñez.

                Restó validez al argumento de Jorge Mera y Vázquez de que no se les permitió ingresar a la casa nacional, donde fue celebrado el juicio que los condenó. “Hay el testimonio de que uno de sus abogados explicó a Orlando que él podía entrar como lo habían hecho sus abogados y otros dirigentes del grupo de Hipólito que estuvieron en la sala de audiencias, pero en realidad ellos no fueron allí a entrar a juicio sino a provocar desórdenes y a hacer un espectáculo mediático”, puntualizó el funcionario del PRD que como presidente de la Comisión de Control dio inicio al proceso disciplinario.  

                Argumentó que el juicio a Mejía, Bautista, Jorge Mera y Vásquez es paradigmático, porque encierra como enseñanza para los dominicanos que es posible sobreponer el orden sobre el desorden, la ley sobre el caos y la civilización a la barbarie.

                “Lo que ha ocurrido en el PRD es que los Estatutos Generales han sido aplicados a un grupo de dirigentes que se insubordinó contra las leyes internas, el respeto a la convivencia democrática y fraternal y la autoridad legítima representada por su presidente, Miguel Vargas, y corregíamos esa situación o dejábamos que se impusiera el caos”, concluyó afirmando.

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