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Manifestantes muestran pancartas durante una protesta contra la corrupción en Madrid, España. AP.

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MADRID.AFP. El jefe del Gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, se vio señalado ayer, jueves, por primera vez en un escándalo de corrupción de su partido, según una información publicada por el diario El País que estrecha el cerco sobre los altos dirigentes del país.

Manifestantes muestran pancartas durante una protesta contra la corrupción en Madrid, España. AP.
Manifestantes muestran pancartas durante una protesta contra la corrupción en Madrid, España. AP.

Con gritos de “¡Dimisión!” y “¡Ladrones!”, centenares de manifestantes se concentraron en la tarde del jueves ante la sede nacional del gobernante Partido Popular, en Madrid.   “¡Este presidente es un delincuente!” o “¡Ahí está la cueva de Ali Babá!”, corearon también los concentrados, convocados con mensajes por las redes sociales y mantenidos a distancia por un cordón policial.

Las revelaciones sobre una presunta contabilidad oculta que benefició a altos mandatarios de la formación fueron desmentidas inmediatamente por el PP, que preside Rajoy desde 2004.

La contabilidad del partido es “clara, única, transparente y limpia, y sometida regularmente al Tribunal de Cuentas”, aseguró María Dolores de Cospedal, la número dos del PP, desmintiendo “tajantemente” el contenido de los documentos.   “No tenemos absolutamente nada que ocultar”, subrayó.   Pero con el país sometido a una austeridad histórica y afectado por un desempleo galopante que supera el 26% de la población activa, esta información incrementa las sospechas sobre unos políticos que ya se enfrentan a una grave falta de credibilidad.

El malestar es aún más profundo al multiplicarse los presuntos casos de corrupción que salpican a las más altas instituciones del Estado.

La misma monarquía se ha visto salpicada por la imputación del yerno del rey Juan Carlos, Iñaki Urdangarin, y de Carlos García Revenga, secretario personal de las infantas Cristina y Elena, las hijas del monarca.

El escándalo político nacido el 18 de enero rebrotó ayer por la publicación por el rotativo de centro-izquierda El País de las fotos de numerosas cuentas manuscritas supuestamente establecidas por los tesoreros del PP entre 1990 y 2008, Álvaro Lapuerta y Luis Bárcenas.

En la “lista”

En unas tablas subrayadas en amarillo figuran por primera vez como beneficiarios de “supuestos pagos” algunos de los principales dirigentes del partido: el mismo Rajoy, Cospedal o el exministro de Economía y exdirector gerente del FMI, Rodrigo Rato.

“Entre los receptores de ese dinero, según las cuentas de Bárcenas, figura desde 1997 Mariano Rajoy, presidente del gobierno y del partido, con anotaciones de cantidades siempre iguales (en pagos trimestrales o semestrales) que sumaban 25.200 euros al año” desde 1997 hasta 2008.   Según El País, las cuentas de los diferentes tesoreros recogen “un capítulo de ingresos” correspondientes a “donaciones de empresarios, la mayoría del sector de la construcción, y tres de ellos imputados en el caso Gürtel”, una vasta red de corrupción que afecta al PP desde 2009.

Sin embargo, el propio Bárcenas desmintió este jueves la existencia de cualquier tipo de contabilidad paralela.   El PP, que llegó al poder a finales de 2011, no ha dejado de desmentir en las últimas semanas que sus dirigentes recibieran salarios no declarados a través de empresas privadas, tal y como había publicado el 18 de enero El Mundo.

Ese periódico de centro-derecha, citando a fuentes de las sucesivas cúpulas directivas del partido, afirmó que Bárcenas había repartido durante dos décadas sobres con 5,000 y 15,000 euros a los responsables de la formación como complemento de sus salarios oficiales.     Tras la publicación, el presidente  ordenó una auditoría interna y otra externa de las cuentas de la formación.

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