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Foto tomada el 30 de septiembre del 2008 de los presidentes (de izquierda a derecha) Hugo Chávez de Venezuela, Evo Morales de Bolivia , Luiz Inacio Lula da Silva de Brasil y Rafael Correa de Ecuador en una cumbre en Manaos, Brasil. Hay una tendencia en Latinoamérica de líderes que están alargando sus períodos y dominando la escena política, legitimados por elecciones. Foto AP/Eraldo Peres.

Caribbean Digital

 

CARACAS. AP. Tras cuatro victorias electorales, el presidente venezolano Hugo Chávez está encaminado a alcanzar por lo menos 20 años en el poder, y sus partidarios, como la vendedora callejera de libros Cristina Tovar, dicen estar contentos de que él siga a cargo.

Foto tomada el 30 de septiembre del 2008 de los presidentes (de izquierda a derecha) Hugo Chávez de Venezuela, Evo Morales de Bolivia , Luiz Inacio Lula da Silva de Brasil y Rafael Correa de Ecuador en una cumbre en Manaos, Brasil. Hay una tendencia en Latinoamérica de líderes que están alargando sus períodos y dominando la escena política, legitimados por elecciones. Foto AP/Eraldo Peres.

Tovar ha solicitado una nueva vivienda pública y el gobierno ha instalado coloridos quioscos para ella y otros vendedores de libros en la misma calle. Durante la campaña electoral, la ciudad estuvo inundada de carteles y afiches con el retrato del gobernante.

En una región donde abundaban las dictaduras militares que se aferraban al poder durante décadas, millones de latinoamericanos, como Tovar, le están dando su respaldo a una nueva generación de líderes que están alargando sus períodos y dominando la escena política, legitimados por elecciones.

Chávez, quien ya es el presidente con más tiempo en el poder en el Hemisferio Occidental, ha sido parte de esta nueva tendencia de impulsar reformas constitucionales a fin de poder postularse una y otra vez, derogando cláusulas que habían prohibido o limitado las reelecciones. Chávez logró el derecho a la reelección indefinida gracias a un referéndum en el 2009, y el 7 de octubre fue reelegido para otro período de seis años.

Chávez “merece que gane todos los tiempos que el pueblo lo elige”, dijo Tovar, de 30 años. “Adoro mi presidente”.

Se espera que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, se postule a un tercer período en febrero, lo que ampliaría su gobierno a 10 años. Los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil y Colombia también han sido reelegidos desde el 2006.

Algunos denuncian que no es saludable para una democracia que un mismo gobernante se mantenga en el poder por una generación. Incluso el ex presidente brasileño Luis Inácio Lula Da Silva, quien ha sido amigo y aliado de Chávez, declaró la semana pasada que un cuarto período presidencial era suficiente.

Lula, quien era sumamente popular y gobernó durante dos períodos antes de abandonar el cargo mediante una transición democrática en el 2010, dijo en una entrevista con el diario argentino La Nación que “Chávez debe empezar a preparar su sucesión” y que en Brasil él mismo rechazó buscar la posibilidad de postularse para un tercer mandato.

Añadió que “si lo hubiera hecho, hubiera querido un cuarto mandato, y después un quinto. Entonces si lo quiero para mí, es quererlo para todos. Y para la democracia, la alternancia de poder es una conquista de la humanidad, y por eso hay que mantenerla”.

Sin embargo, los gobernantes que se postulan a la reelección parecen casi indetenibles, a pesar de la controversia sobre sus gestiones para mantenerse en el poder.

En momentos en que los países se han beneficiado de una década de crecimiento económico, muchos presidentes se han ganado la lealtad de las clases obreras, que en algunos casos se ha transformado en una suerte de devoción incondicional como la que tenían el brasileño Getulio Vargas o el argentino Juan Perón, quien con gran apoyo popular ocuparon las sillas del poder por largos años.

Desde 1985, 15 de 17 presidentes latinoamericanos que se postularon a la reelección la ganaron, dijo Javier Corrales, profesor de ciencias políticas del Amherst College en Massachusetts.

Ha habido sólo dos excepciones: Daniel Ortega en Nicaragua en 1990 e Hipólito Mejía en la República Dominicana en el 2004, en ambas ocasiones durante dificultades económicas.

Ortega, sin embargo, fue elegido presidente de nuevo en el 2006 y reelegido el año pasado, con lo que podría quedarse en la presidencia por un total de 15 años. En el 2009 la Corte Suprema de Nicaragua en efecto derogó los límites a las reelecciones presidenciales.

“Pareciera que en Latinoamérica, para poder pronosticar una elección, lo único que se necesita saber es si el mandatario actual se está postulando”, opinó Corrales.

Varios expertos sostienen que el fenómeno se debe en parte a las ventajas con que cuentan los mandatarios en cualquier parte del mundo, y además a la concentración de poderes que se evidencia en algunas de las democracias aún frágiles de la región.

“El hecho es que estas presidencias tienden a ser de mucho poder, mucho más que la presidencia estadounidense, comparado con los otros actores”, dijo John Carey, profesor de administración pública en el Dartmouth College en Hanover, Nueva Hampshire.

Añadió que “las posibilidades de perpetuarse en el poder mediante el abuso de los poderes del cargo son enormes, particularmente abusando de poderes como la manipulación de las cortes judiciales, de los medios de comunicación y del presupuesto”.

Luego de la victoria de Chávez sobre el opositor Henrique Capriles por 11 puntos porcentuales el 7 de octubre, el margen de ventaja más estrecho que ha tenido el gobernante en una elección presidencial, la oposición aceptó la derrota pero denunció el ventajismo del gobernante al usar recursos públicos antes de los comicios para impulsar la construcción de viviendas, promocionar su gobierno e incrementar el gasto público en programas sociales.

Algunos temen que al contar con otro sexenio, Chávez, concentrará el poder aun más, especialmente cuando sus allegados controlan el poder legislativo. En un referéndum en el 2007 quedó derrotada una propuesta del mandatario de varios cambios constitucionales incluyendo el de permitir la reelección indefinida, pero su intención triunfó en otra consulta popular dos años después.

“Es muy deprimente”, dijo Gabriela Montero, una reconocida pianista venezolana que vive en el área de Boston. “Creo que al tener tanto poder y tantos recursos … Chávez ha contado con un ventajismo increíble”.

Montero compuso una partitura el año pasado titulada “ExPatria”, reflejando sus sentimientos de haber perdido a su país. Reflexionando sobre los resultados electorales, Montero recordó las palabras del prócer independentista Simón Bolívar: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder”.

Por su parte, Chávez también ha estado citando a Bolívar, en su afán de promover un modelo económico más equitativo para Venezuela, un país de enorme riqueza petrolera.

“Socialismo es igual a democracia, democracia es igual a socialismo — el poder del pueblo”, dijo Chávez en una reunión de su gabinete la semana pasada en que repitió sus intenciones de crear “la democracia socialista del siglo XXI en Venezuela”.

La tendencia reeleccionista ha sido mayormente dominada por líderes de izquierda durante la última década, pero también ha incluido presidentes conservadores como el colombiano Alvaro Uribe, quien abandonó el poder en el 2010 luego que un tribunal rechazó la posibilidad de sostener un referéndum sobre si se le debería permitir volver a postularse.

En Latinoamérica, los períodos presidenciales limitados históricamente han servido para contrarrestar la capacidad de los líderes de perpetuarse, y muchos países respetaron esas limitaciones por décadas luego de sufrir dilatadas dictaduras.

Perú fue uno de los primeros en aflojar las restricciones con el presidente Alberto Fujimori, quien había disuelto el Congreso en in 1992. Sus aliados redactaron una constitución que le permitía ser reelegido, pero el mandatario huyó al exilio en el 2000 en medio de un escándalo de corrupción. El país luego prohibió la relección consecutiva.

Desde 1995, siete presidentes latinoamericanos han seguido la tendencia, ganando el derecho a la reelección mediante reformas constitucionales, dijo Ignazio De Ferrari, un estudiante de doctorado en ciencias políticas en la Escuela de Economía de Londres. Varios países como México, Honduras y Paraguay permiten aún un solo período presidencial.

La más reciente disputa sobre el tema ha sido en Bolivia, donde el presidente Evo Morales casi seguramente se postulará como candidato en el 2014. Morales fue reelegido por primera vez en el 2005 y luego impulsó una reforma constitucional que en el 2009 que le permitió la reelección.

Ahora sostiene que la reforma debe aplicarse recién a partir de su victoria electoral del 2009.

Sus opositores denuncian que Morales está haciendo trampa, y caerá a la Corte Constitucional del país dirimir la disputa.

En muchos casos, los presidentes que se postulan a la reelección en Latinoamérica tienden a ser mucho más exitosos en las elecciones que cuando los partidos que están gobernando postulan un candidato nuevo, lo cual les da a los gobernantes el incentivo de buscar nuevamente el cargo.

Corrales resumió la continua tendencia en el subtítulo de uno de sus recientes trabajos de investigación: “¿Puede alguien detener al presidente?”

———    Contribuyeron a este reportaje los corresponsales de la AP Carlos Valdez en La Paz y Gonzalo Solano en Quito.

———    Ian James en Twitter: http://twitter.com/ianjamesap

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