Compartir
En muchos pueblos y barrios del país no hay control para colocar policías acostados. Foto de archivo

José Alfredo Espinal

Editor/Caribbean Digital

 

 

Las autoridades municipales, responsables de autorizar los “policías acostados” en cada pueblo, desconocen el tamaño de su construcción  y la distancia uno de otro.

 

 

SAN CRISTOBAL, RD./ A la ligereza y sin ningún tipo de control son colocados los “retenedores de velocidad o policías acostados”, en los municipios y comunidades de esta provincia, así como en Baní y en Azua, específicamente en el municipio de Padre Las Casas, en el sur del país.

En muchos pueblos y barrios del país no hay control para colocar policías acostados. Foto de archivo
En muchos pueblos y barrios del país no hay control para colocar policías acostados. Foto de archivo

Alrededor de 30 policías acostados se encuentran en el trayecto carretero desde Villa Altagracia hasta Padre Las Casas, si el recorrido se realiza por la vía conocida como El Badén de San Cristóbal hasta la autopista 6 de Noviembre.

Estos reguladores de velocidad, mas que resolver un problema, lo que causa es un malestar tanto para los residentes en la zona como para los viajantes que circulan por esa carretera para evitar el tráfico por Santo Domingo.

En comunidades como La Cuchilla, Medina, El Badén, La Toma de San Cristóbal, en los municipios de Baní, Azua, Padre Las Casas, entre otros, se constituyen una odisea el tránsito por la cantidad de policías acostados, los cuales son construidos muy cerca uno de otro para que los vehículos, especialmente motoristas reduzcan la velocidad.

Lo peor de todo es que no se trata de simples policías acostados, sino de coroneles y generales por la magnitud del tamaño como fueron construidos.

Además, súmele que en los lados de cada policía acostado hay vehículos estacionados lo que obliga a los conductores pasar sus vehículos de frente y no de lado, para evitar el maltrato de la maquina.

Muchas veces los policías acostados son colocados por los propios residentes sin previa autorización, alegando alta velocidad de los vehículos y para evitar accidentes a los estudiantes en las zonas escolares, sin embargo, a veces, la medicina resulta peor que la enfermedad.

No hay comentarios