Compartir
Periodista José Alfredo Espinal, editor de Caribbean Digital. Archivo.

José Alfredo Espinal

Editor/Caribbean Digital

SANTIAGO, República Dominicana. Se ganan enemigos y la mala voluntad de muchos por sus criterios y la creencia de sus verdades y  sienten satisfacción porque a sus amigos no lo han logrado con las mentiras y el engaño.

Periodista José Alfredo Espinal, editor de Caribbean Digital. Archivo.

Con razón esas personas han sido blanco de ataques feroces de “amigos” que por cualquier circunstancia que vean en peligro sus intereses personales del momento, son capaces de asesinar a un compañero hasta con su propia lengua.

Son intolerantes. Se creen cristales que nunca se romperán. Que viven del día a día, pero piensan que estarán en las calles como si fuera su vitrina.

Son amigos reales, y otros que enfrentan y viven acabándose uno con otro por las espaldas. Resaltan lo peor, pero no respetan ni alaban sus virtudes, desde que le tocan sus intereses se convierten en lo peor y hasta en su rival.

No saben que la venganza no es de hombre, sino de Dios.

Desconocen que al amigo se le castiga, pero no se mata,  verbal ni físicamente.

Se castigan como los padres lo hacen con sus hijos.

A los dioses, a los menos engreídos, todos aquí, por los hechos tienen su recompensa.

“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con  la medida con que medís, os será medido”.

Mateo,  Capítulo 7, versículos 1 y 2.

No hay comentarios

Deja un comentario...