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Monumento a los Héroes de la Restauración. Archivo.

José Alfredo Espinal

Editor/Caribbean Digital

SANTIAGO, República Dominicana./ Santiago no necesita un mago con una varita mágica. Requiere de gente con vocación de servicio. Es una ciudad con gente que trabaja y que con sus empresas, a través del esfuerzo de sus ciudadanos, aporta al fisco cerca del 20% al Producto Interno Bruto (PIB).

Monumento a los Héroes de la Restauración. Archivo.

Es una ciudad que se ha ganado lo que reclama del gobierno y de las autoridades municipales. No es la ciudad principal del país porque el Palacio Nacional, albergue del Presidente, está en Santo Domingo.

Ya los cheques se hacen aquí. El pueblo ya no tiene que ir a la capital a buscar un acta de nacimiento. La licencia de conducir se emite en esta ciudad.

La gente que vive en Santiago, aunque para buscar una visa americana debe dirigirse a Santo Domingo, puede darse el lujo de ser determinante para cualquier candidato a la Presidencia de la República. Sus personajes, su estilo único, reservado y orgulloso al mismo tiempo la hacen especial, y no es una casualidad que sea llamada la ciudad Corazón. Está geográficamente situada en el centro del país.

Por eso y otra razones lo que demanda, como la avenida Circunvalación Norte, el Parque Central, construcción de escuelas, elevados, entre otras, son pocas para el aporte que hace la ciudad de manera directa a la economía del país.

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