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Lewis Hamilton dominó el emocionante Gran Premio de Italia de principio a fin.

Caribbean Digital

MONZA, ITALIA.- Lewis Hamilton dominó el emocionante Gran Premio de Italia de principio a fin, para terminar formando en el podio junto a Sergio Pérez y Fernando Alonso. Los dos pilotos latinos protagonizaron sendas remontadas de tronío.

Lewis Hamilton dominó el emocionante Gran Premio de Italia de principio a fin.

El mexicano partía decimotercero y progresó hasta el segundo lugar con unas vueltas finales a un ritmo bestial. Alonso, feliz en la foto final, subió de la décima plaza a la tercera, en un salto fabuloso que le permite salir de Monza con el liderato del Mundial bien agarrado. Ahora manda la general con 37 puntos de ventaja sobre Lewis Hamilton, una distancia muy interesante.

El español asumía que su ruta de viaje hacia el podio pasaba por firmar una salida tan limpia como agresiva, para tratar de subir posiciones en ese embudo que es la primera chicane de Monza. Así arrancó midiendo las distancias y pisando el acelerador con rabia, sin recordar los cascotes del domingo pasado en Spa. De un latigazo superó a dos rivales, y encaró la primera vuelta ya octavo. Cayó Di Resta, cayó Kobayashi, cayó Raikkonen… El Ferrari exhibía el buen tono insinuado el sábado, hasta que aquella maldita pieza de un euro se rompió en la parte trasera del monoplaza del asturiano. En modo de persecución ya, pronto se colocó a rebufo de Sebastian Vettel, mientras por delante Felipe Massa incordiaba a la pareja de McLaren.

Se la jugaba en Monza el brasileño, con toda la presión sobre sus hombros. Su renovación pendiente podría tener un color u otro en función de su papel sobre la pista italiana, donde la Scuderia siempre corre con más compromiso. Su salida fue buena, más listo que Jenson Button en el zigzag inicial, aunque el líder, Lewis Hamilton, apretaba sin mirar atrás.

Con 10 vueltas en el marcador, Vettel y Alonso se habían quitado de encima a Michael Schumacher y asomaban ya en la barandilla del podio. El duelo entre los dos resultó espectacular. El Ferrari circulaba con mejor ritmo, pero el campeón de Red Bull se resistía a ceder. Por fuera, con valentía, el español intentó el zarpazo, pero su rival le cerró el camino con violencia. Pisó la tierra el F2012 y casi acaba en el muro.

Dos giros más tarde, sí pudo adelantarle, y al momento Vettel fue sancionado por su agresiva maniobra. Obligado a pasar por los garajes, ahí empezó a arruinar su domingo. Vueltas después su motor dijo basta, mismo disgusto que su compañero, Mark Webber, también forzado a abandonar en una nefasta carrera para Red Bull, que confirma su irregular temporada.

Por delante, Alonso cumplió con su parada, colocó gomas duras y se lanzó a por el podio. La puerta al cajón la tenía su colega de escudería, tercero por entonces. El camino se despejó para el asturiano con el KO mecánico de Button -gripó su McLaren- cuando era segundo y por el bajón de Massa, al que sobrepasó en la vuelta 40 sin problemas.

Hamilton, en cabeza, seguía tirando hacia una victoria que necesitaba muchísimo para recuperar jerarquía en McLaren. Alonso comenzó a esas alturas a preocuparse por el trueno que venía por detrás. El mexicano Serio Pérez volaba en su Sauber tras colocar gomas blandas. Al contrario que el resto, comenzó con las Pirelli más duras y dejó el compuesto rápido para el tramo final. Le salió de vicio.

Su monoplaza blanco firmó unas vueltas finales salvajes, con tiempos hasta dos segundos mejores que los de Ferrari y McLaren. Pasó como un diablo a Massa y después hizo lo mismo con Alonso, al que el adelantamiento no le sentó demasiado mal observando el goloso botín de la jornada. Su tercer puesto le afianza al frente del campeonato, una buena noticia tras el décimo puesto de ayer en parrilla. El Mundial sale de Europa y con siete carreras para el final el asturiano luce mejores músculos que nadie para ganar su tercer título de campeón.

Fuente: Elmundo.es

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