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Leonel Fernández. Archivo

José Alfredo Espinal

Editor/Caribbean Digital

 Leonel abandonó el gobierno en el 2012 e hizo buenos amarres que aún fuera del Palacio, sigue siendo un hueso duro de roer.

SANTIAGO, República Dominicana.- Expresidente Leonel Fernández es un líder. No solo por haber conducido el país en tres ocasiones, dos de ellas consecutivas, sino porque pase lo que pase tiene el camino abierto.

Leonel Fernández. Archivo
Leonel Fernández. Archivo

Su último triunfo y quizás el más importante lo ganó hace poco cuando la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso archivó una querella de corrupción depositada en su contra por el presidente de Alianza País, Guillermo Moreno.

Leonel Fernández salió del poder no necesariamente porque  la Constitución se lo prohíbe, sino porque un amplio sector de la sociedad, incluyendo la Iglesia Católica, no estaba de acuerdo con otra reelección presidencial.

A pesar de todo, el también presidente del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD), supo amarrar bien algunos escenarios antes de abandonar el Palacio Nacional.

Echen un vistazo solamente al Poder Judicial y al Ministerio Público. Ambos representantes de estos poderes del Estado fueron nombrados por el exmandatario de la nación, lo que hace de ellos estar sujetos a un agradecimiento especial, independientemente de su calidad como funcionarios.

Leonel sigue siendo el líder, aunque resulte el calificativo molestoso para algunos sectores en particular. En el 2016 ya se vislumbra que aspire a ocupar la primera magistratura del Estado dominicano. Posiblemente para ese tiempo al pueblo dominicano se le olvide las acusaciones en su contra, tanto por los supuestos actos de corrupción como por aquellos puntos neurálgicos que no supo manejar desde el gobierno.

Leonel se perfila como el sucesor del presidente Danilo Medina, además, porque independiente de sus errores como político es un líder de masas que ha sabido convencer a un pueblo durante décadas.

Pronto podría convertirse en un diputado del PARLACEN, se vende como un líder mediador internacional y también se cree que acumuló fortuna personal e influyó, quizás, para que sus cercanos colaboradores  hicieran lo mismo.

Leonel es un líder político que aun fuera del poder ha ocupado las primeras páginas de los periódicos nacionales por realizar actividades políticas de poca importancia  o simplemente porque su nombre ha sido mencionado para otros fines.

Leonel, además, tiene a su favor a un PRD dividido, a un Presidente en el gobierno que no puede reelegirse, de acuerdo a la Constitución y a una tercera fuerza política electoral que el maneja a su antojo como es el Partido Reformista.

Los partidos de la mal llamada izquierda política dominicana son los únicos que les adversan, pese a que algunos ya son sus aliados.

Bien lo dijo elexpresidente hace meses atrás, el PLD gobernara por mucho tiempo en el país. No se le tomó la palabra, pero él sabía, por qué se expresaba de esa forma.

Balaguer le quedó chiquito al Goloso de Leonel…

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