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José Rafael Sosa

Servicio Especial

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La Orquesta Nacional Sinfónica Juvenil ha redescubierto al Maestro Juan Francisco García, con la interpretación, completa  de su  Sinfonía Quisqueyana, estrenada inicialmente un lejanísimo  21 de marzo de 1941 en el Teatro Olimpia, a cargo de la Orquesta Sinfónica de Santo Domingo.

Para el maestro Darwin Aquino, director de la OSNJ, el haber logrado el montaje completo de esta Sinfonía, trasciende el hecho artístico y refleja el proceso de automejoramiento humano que implica para los 88 jóvenes músicos, al participar de un proceso creativo que fomenta valores como la solidaridad, la familiaridad, el apoyo mutuo y la colaboración conjunta como normas de vida. artistas

Escuchar ese trabajo, con el que concluyó el concierto de la OSNJ en la sala Máximo Avilés Blonda, de Bellas Artes,  se transformó el concepto de aquel maestro llamado Juan Francisco García, para crear la conciencia  de lo que fue  su creatividad armónica, profundamente marcada por lo dominicano, haciendo un tardío  y necesario  descubrimiento con un talento creativo, el de aquel maestro que  se destacó como virtuoso como clarinetista y que es una figura fundamental de la historia de la música en la República Dominicana.

Para el público general  el de Juan Francisco García, no pasaba de ser el nombre de un auditorio del Conservatorio Nacional de Música, pero  todo cambia desde que la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil ha reinterpretado  completa en el Palacio de Bellas Artes, en un evento auspiciado por el Ministerio de Cultura.

Desde el público, el discurso armónico de la Sinfonía Quisqueyana fue un horizonte prendado  de sonidos tan cotidianamente conocidos, dotados del ser nacional, sentir las notas de piezas populares en aquel marco sinfónico, produjo una sensación de estímulo a la autestima nacional. 

Esa sensación fue particularmente sentida por los parientes del maestro García presentes: su hijo Rafael García, (hijo), Claudia García (Nieta).

El maestro Darwin Aquino condujo con una mezcla de vigor, intensidad y alegría, a los 88 jóvenes músicos, sobre los tres movimientos de la Sinfonía, una primera que deja escuchar un merengue tradicional con su paseo, una segunda, canto al Patrón Santiago como reflexión religiosa y una tercera que es un rondón de temas populares a San Juan Bautista y del cual se reconoce particularmente, los tonos de “Por Ahí María se Va”.

En declaraciones a la prensa, sostuvo que el aliento de estos muchachos músicos, que se apoya en el Sistema de Orquestas Juveniles de Venezuela, es más que su preparación técnica y la capacidad para interpretar una partitura. Se trata de un movimiento que influye en estos muchachos y muchachos valores  de vida, en hacerlos mejores personas.

Aquino explicó que todo el proceso del montaje y ensayos de esta obra tan nacional, fue disfrutado por los jóvenes  para este concierto que tuvo de solistas a la cellista Alison Pérez Monsanto, al trombón Julio José Peña y la violinista Josefina Leonor Guzmán Pérez.

El programa de la noche inició con piezas clásicas: Danza Eslava (Dvorak);

Romanza en Fa Mayor, Op. 50 para Violín y Orquesta (L.V. Beethoven) y Concertino para Trombón y Orquesta en Re menor (Lalo).

 

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