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Caribbean Digital

SANTIAGO.  La Iglesia Católica abogó por el cese de la violencia familiar, y a su juicio el hogar, llamado a ser un lugar sagrado, se ha convertido en un infierno de tormentos para algunas familias, donde se vive y se predica la violencia.

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El enfoque sobre el particular está contenido en el editorial titulado “Esos huérfanos”, del semanario Camino, en su edición que comienza a circular este domingo en las iglesias católicas del país.

Tras recordar que el irrespeto y la agresión, en su máxima expresión, encuentran cabida en el interior de cuatro paredes que irradian temor y muerte, el periódico sostiene que muchos de los feminicidios más horrendos han ocurrido en los hogares.

“Donde se supone que debe respirarse seguridad, tranquilidad, protección, amor, cariño y ternura, aparecen las garras del odio, el temor, el miedo, pánico, represión y abusos”, puntualiza el vocero escrito de la Conferencia del Episcopado Dominicano.

Sostiene que en gran medida esos hechos tienen sus orígenes en el machismo que viven muchos dominicanos, situación que considera los ha llevado a cometer verdaderas locuras.

“La mujer no es vista como una compañera, sino como un objeto de su propiedad. Se pisotea su dignidad y, cuando se llega a este nivel de degradación, nos encontramos con acciones incalificables”, abunda.

Para el semanario Camino, el país está en presencia de una violencia intrafamiliar que tiene ribetes de epidemia. “Pero cuidado con acostumbrarnos a ver la muerte de mujeres como un episodio más y que Dios nos libre de llegar a este nivel de insensibilidad”.

Plantea no tapar los ojos “frente a una realidad que vemos a diario y que nos interpela como sociedad civilizada” y que las consecuencias de tanta violencia doméstica se está cosechando.

Recuerda que el pasado año 103 niños quedaron huérfanos porque sus madres fueron asesinadas por sus esposos o compañeros y que los afectados jamás entenderán lo que pasó. “Las marcas de estos hechos dolorosos dejarán en ellos cicatrices y huellas por siempre y los traumas sicológicos brotarán en su conducta”.

Camino es de opinión de que llegó la hora de aunar esfuerzos y voluntades para detener esa situación, lo que define como un compromiso nacional, sugiriendo que, ante el grito de una mujer abusada “los vecinos deben acudir presurosos en su ayuda, como si comenzara a salir humo de un incendio que pone en peligro la vida de todos”.

Asimismo, recomienda a las organizaciones comunitarias implementar campañas educativas para una vida sin violencia.

Fuente: El Nacional

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