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Aquí estoy en el Viejo San Juan, Puerto Rico. Archivo.

José Alfredo Espinal

Editor/Caribbean Digital

SANTIAGO, República Dominicana./ Recuerdo que mi madre me decía, con mucha frecuencia, “mi hijo trata de comer mucha merienda en la escuela que en la casa no hay nada”.

Aquí estoy en el Viejo San Juan, Puerto Rico. Archivo.

A mi eso me partía el alma, pero mas me dolía el saber que mientras yo comía mi querida madre, Fidelia,  no acariciaba el sabor de los bollos y el trigo con leche que servían en aquella escuelita de Damajagua, en el municipio de Esperanza.

Mi vieja se fue un día, cuatro años después que mi padre, Persio. Era yo como de 13 años de edad. Recuerdo que en mi casita, dormía solo y comía en la casa de un amigo, Peña,  quien agradezco profundamente ese gesto solidario.

Con hermanos por doquier, pero sentimentalmente quedaba solo en el mundo.

Freddy, como me llaman mis amigos de infancia, aprendió de sus padres  respetar lo ajeno y a trabajar  para sobrevivir.

Sembrar ajíes, tomates, yuca, tabaco, eran parte del oficio de un menor de edad que el trabajo mas decente que tuvo en  esa época fue limpiar zapatos.

Cursaba el séptimo grado cuando falleció mi madre. Una vez concluyó ese año escolar fui a parar a casa de una hermana en Laguna Salada. Tiempo después ya vivía en casa de la suegra de mi hermana.

Allí, en Laguna Salada, municipio de la provincia Valverde, logré por la solidaridad de una dama que describo como mi segunda madre (Blanca Soriano), el apoyo para que siguiera mis estudios.

En esa casa, aunque vivía bastante cómodo, partiendo de cómo llegué a ese pueblo, aprendí modales y tuve cierto cariño especial entre todos. También un oficio. Vender arepas.

Muchos en el barrio se burlaban de mi, incluso, me apodaban el arepero.

Ellos, sin embargo, no sabían que para mi ese había sido el trabajo más decente de mi vida en ese entonces.

Fue mejorando el asunto con los meses. Conseguí un trabajo vendiendo hot dog, luego como camarero en discotecas, mas tarde DJ, y finalmente llegué a dirigir un cuadro de comedias para televisión por cable. (Music Show).

Al final del año 1998, cuando egresaba del bachillerato, vine a Santiago de los Caballeros. Vivía en la casa de mi hermana Humberto. Una dama que también  agradezco la oportunidad de estar en su casa.

Aquí, en Santiago, mi primer trabajo fue en una zona franca, en Gurabo. Para matar un poco el tiempo decidí inscribirme en el INFOTEP. Aquí hice un curso de mecánico de maquina de coser.

En el año 1999, ingreso a la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), a la escuela de Comunicación Social. Hice lo mismo para estudiar inglés en el instituto de idiomas John F. Kennedy.

Con el tiempo, al salir de la zona franca, tuve que abandonar el inglés porque no podía costearlo.

Continuaba mis estudios en UTESA.

La piña se puso agria. Trabajé unos meses de cobrador en una funeraria y luego en una estación de gasolina como bombero.

Me llamaron de la zona franca nuevamente. Trabajé por un ano más. Me cancelaron por la crisis. Otros compañeros de labores se fueron conmigo.

Recuerdo que duré un par de meses sin trabajo. Pagaba la universidad con una tarjeta de crédito. Vivía solo en una pensión.

Vamesi, una compañera de clases en UTESA era la supervisora en Pizzarelli. Me contrataron como delivery.

Mi esposa acababa de dar a luz  a mi hijo (Brahandol José). Eso fue en el año 2002.

Devengaba un salario decente en Pizzarelli, pero mi esposa no trabajaba. Tenía un año graduada de maestra, pero no lograba un empleo en el sector público ni en el privado.

Como delivery seguía estudiando en UTESA.

Un amigo periodista, Juan Manuel Acevedo, me invita a su programa en Radio Nacional (¿Qué Pasó en la Semana?. Era los domingos en la mañana. Así inicié en los medios de comunicación de Santiago. Acevedo, un amigo a quien aprecio muchísimo me dijo que si me gustaba escribir me podía ayudar para que escribiera artículos de opinión en La Información.

Ahí comenzaron a abrirse las puertas.

Aunque seguía en Pizzarelli ya era un estudiante de término y además articulista. Hice pasantía  en La Información y luego amarré y me pagaban unos chelitos como igualado.

Trabajando para este matutino conocí a dos grandes amigos: Nelson Peralta y Bartolo García, parte importante en el éxito de mi carrera.

En el año 2003 me llamaron del Canal 25. Me probaron como reportero. Iba a ganar mucho menos como delivery, pero quería cambiar de status. Un pleito con mi esposa fue el resultado por cambiar de trabajo.

Como a los 10 meses, Salí de esa planta televisora y me contrata el Canal 55. Conjuntamente laboraba para el noticiario radial de Premium Informativo.

Mi graduación en UTESA se produjo en noviembre del 2004.

Del canal 55 me obligaron a salir. Solo me quedé en Premium Informativo. De esta emisora renuncié dos años después para aceptar como corresponsal del desaparecido periódico Clave Digital. En ese tiempo iniciaba los deportes en el programa Encuentro Matinal, con Nelson Peralta, por Tele-Unión. Aún sigo en el espacio. Meses después ingreso con los deportes en el programa Entre Amigos, con Alberto José, por Canal 29.

En el año 2007 ingreso a los periódicos Hoy y El Nacional. En el 2008 me proponen coordinador el periódico Hoy, cargo que ocupé hasta el 2011.

Desde entonces he realizado programas de radio y de televisión.

 Una gran bendición

Al matrimoniarme en el 2001, con Yolanda Guzmán Polanco, mi vida cambió. Procreamos primero al príncipe Brahanol José y luego a la princesa Avril.

Mi vida y mi matrimonio cambiaron definitivamente cuando acepté a Jesucristo en mi corazón.

Ahora, después de un par de años, es que comprendo por qué pasaron tantas cosas en mi vida y Dios permitiera ponerme en el camino gente solidaria y buenos amigos.

Hoy puedo dar fe y testimonio que el propósito de Dios para con nosotros es grandioso.

Hoy puedo decir a todo pulmón que Jesucristo es bueno y misericordioso. Puedo testificar que Dios ya me ha hecho rico.

Venir de la nada, en la orfandad, pero hoy puedo agradecerle a Dios por mi vida, por mi esposa y mis hijos. Por mi carrera profesional y por mis amigos.

Hoy y por el resto de mi vida quiero declarar a Jesucristo como mi Señor y mi Salvador.

Invitar a nuestros amigos que vivamos sin rencores, sin envidias, sin hipocresía. Que perdonemos como Dios lo hizo con nosotros.

4 Comentarios

  1. Hola Josè Alfredo!!
    Hermosa historia, con pruebas y dificultades materiales, pero con la mayor bendición espiritual que es ser Hijo de Dios.
    Dios te bendiga junto a tu familia y te permita ser luz a otros. El Señor se agrada de corazones agradecidos, sigue adelante.
    ¡Somos hermanos en Cristo!

  2. Bendiciones José Alfredo, no te conozco, pero tenemos algo tan importante en común, a Jesucristo nuestro Señor y Dios. El único capaz de transformar nuestras vidas y permitir que su Gracia nos haga brillar, aún estemos en un basurero. Que Dios tan grande y bueno. Creo definitivamente, es imposible vivir sin El. Que ese Dios maravilloso siga poniendo Gracia y Poder en tu vida para que sigas alumbrando en la oscuridad tan espesa que es este mundo.

    Bendiciones de lo alto.
    Soy Norah Arias,la esposa de Fausto Genao.

  3. Gracias José Alfredo por compartir la historia de tu vida con nosotros tus lectores, eres un vencedor, ahora que tienes una filosofia de vida, fe, seguiras mas fuete e invencible.

    Tu vida ha sido muy dura, la forma como Dios te ha llevado a tener experiencias para dar y ser un testimonio de como superar las dificultades, es una bendicion para los demas. Es un
    mensaje de como se puede lograr metas, y sacar partido de lo mejor y lo peor, de como Dios nos da amigos, hermanos que nos ayudan a transitar los caminos.

    Asi que estas acompañado de todos los que estamos de este lado y del otro.

    En pie de lucha siempre.
    Venciendo el malestar,
    poderoso en Cristo que nos fortalece.

  4. desato grandes y abundantes bendiciones sobre tu vida y la de tu familia, de verdad que estoy muy conmovido al poder leer la historia de tu vida. y ver como Dios saca gente de atrás y lo pone delante. y sobre todo haberte conocido para mi ha sido, es, y sera siempre una gran bendición. quiero expresarte jose alfredo que me siento muy orgulloso de ti y se que también Dios al igual que yo se siente orgulloso. me alegra mucho poder ver como le hablas a la gente de lo que Dios esta haciendo en tu vida, eso es lo que cada uno de lo que hemos tenido un encuentro con cristo debemos de hacer.
    como dijo el apóstol pablo: “el evangelio no es religión es poder de Dios”
    bendiciones.

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