Cortesía de Google.

Por Manuel Rosario

Es mucho lo que se ha escrito, discutido y aplicado de la filosofía Kaizen Japonés a nivel empresarial, tanto en manufactura, como en empresas de servicios.

Personalmente, creo que aún nos falta mucho por ver sobre cómo aplicar esta técnica en la vida personal a fin de lograr resultados positivos, tal como han hecho las empresas que han asumido esta filosofía. Quisiera motivar a todos aquellos que ya aplican la Mejora Continua en sus empresas a que hagan un ejercicio reflexivo para aplicarla también en los diferentes aspectos de la vida diaria.

¿En qué estoy pensando?

En que dejemos de pensar que somos robots con una programación que no puede ser variada, o sea, dejemos de decir: “es que yo soy así” y comencemos a cambiar las actitudes que necesitan ser modificadas. Si usted tiene poco control de su ira, no le eche toda la culpa a la genética; agarre al toro por los cuernos y haga lo que haya que hacer para controlar ese mal genio. Eso puede implicar terapias con un psicólogo, conversación con su sacerdote o pastor, oraciones más frecuentes, hacer ejercicio, comer mejor… lo que haya que hacer!.

Es momento de ver los estudios formales como una forma de obtener opciones en la vida laboral y no como un “nivel” que hemos alcanzado y con el cual debemos sentirnos satisfechos y realizados. Me explico: quien tiene solamente un octavo grado tiene menos oportunidades de trabajo que aquel que es bachiller. Pero si tiene un nivel de técnico superior, grado o maestría, obviamente tendrá más opciones en el mercado laboral. Pero ninguno de esos niveles nos deben definir o limitar, dado que el aprendizaje debería ser un proceso continuo en el que vayamos adquiriendo nuevas competencias a todo lo largo de nuestras vidas, independientemente de si eso nos lleva o no a un nuevo grado escolar.

Sabemos que los médicos deben estar siempre leyendo y estudiando a fin de mantenerse al tanto de los últimos hallazgos en el mundo de la medicina. El mecanico automotriz que no se mantiene aprendiendo de las nuevas tecnologías, puede que pierda tantos clientes, que salga del mercado y el electrónico que no está constantemente aprendiendo de todas las nuevas tecnologías, se queda desfasado. Ahora bien, todos los que no estamos en una de esas profesiones, podemos caer en la tentación de pensar que estamos excentos de mantenernos en el proceso de aprendizaje continuo, y ese ha sido nuestro error.  ¿Está usted aprendiendo algo nuevo relativo a su trabajo? ¿Ya domina dos idiomas?. ¿Sabe jugar boliche? ¿Cuántos libros se lee anualmente?

Trabajaren un Kaizen a nivel personal implica también mejorar en todas las facetas de nuestra vida, poco a poco, pero de manera constante. Usted siempre podrá ser mejor esposo, mejor padre, mejor hijo,  mejor ciudadano …. Es cuestión de comenzar a cambiar ciertos paradigmas, ponernos metas y trabajar diligentemente para alcanzarlas.

Imagínese:

¿Cuántocambiaríasuvidasiusteddecidieradedicarmástiempo de calidad a sus hijos?

¿Quéoportunidades de ascensos o de otrostrabajospodríaconseguirsidominara el inglés?

¿Podríavivirmejorsiaprendiera a conducircamiones o autobuses?

¿Cómo le cambiaría la vida a sufamiliasiusteddecidieratrabajar para controlar sus impulsos?

¿Cómo se sentirían sus viejossiusted los llamara con másfrecuenciasólo para saber cómoestán?

Hagamos el ejercicio de aplicar la mejora continua en nuestras vidas y veamos qué tal nos va.

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