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Julián Hurtado, reconocido como buen barbero, da un trato afable a los clientes.

José Alfredo Espinal

Editor/Caribbean Digital

Trabajó 11 años en zona franca y lleva casi dos décadas como peluquero. Por ser visionario ahora vive de lo que sembró.

 SANTIAGO, República Dominicana.– Estudiar era difícil en su adolescencia, pero con mucho sacrifico se hizo bachiller.

Su deseo de asistir a la universidad para hacerse abogado quedó en sueños. Sus planes por superarse, sin embargo, nunca perecieron.

Julián Hurtado, reconocido como buen barbero, da un trato afable a los clientes.
Julián Hurtado, reconocido como buen barbero, da un trato afable a los clientes.

En el año 1986, Julián De Jesús Hurtado, oriundo de El Pino, en la provincia de Dajabón, llegó a la ciudad de Santiago de los Caballeros.

“El Patrón, DJ Barber Shop”, en la calle principal de la Otra Banda, Santiago.
“El Patrón, DJ Barber Shop”, en la calle principal de la Otra Banda, Santiago.

Sus primeros once años en esta ciudad los pasó como operario de máquina de coser  en una zona franca. Después de esa experiencia se convirtió en prestamista, oficio que ejerció un tiempo  hasta que montó una peluquería.

“El Patrón, DJ Barber Shop”, en la calle principal de la Otra Banda, ha sido la fuente de ingresos de Julián Hurtado, que ha sabido mantenerse en medio de las aguas turbulentas.

Visionario y emprendedor, Julián ha logrado pasar de un simple peluquero que trabajó en zonas francas a un hombre del negocio inmobiliario. Tiene un edificio, varias casas y otras fuentes de ingresos.

“He hecho de mi vida un slogan. Si trabajo pienso positivo”, dice con orgullo el barbero de 51 años de edad, que nunca ha hecho cosas ilícitas para exhibir sus logros.

Por carencia económica, Julián, limpiaba zapatos como muchos niños pobres, hijo de padres que vivían de la agricultura y la ganadería, no pudo ir a la universidad. En cambio, si trabajó y ahorró para que sus hijos se educaran.

Tiene cuatro hijos, todos varones. El más adulto es técnico en ingeniería eléctrica, otro es licenciado en comunicación social, otro estudiante de término de derecho y el más pequeño inició la carrera de medicina.

“Para mi es una honra saber que hago el trabajo que realmente me gusta. Ser peluquero es una honra y siempre digo que si trabajo pienso positivo”, apuntó Julián Hurtado.

Invitó a los jóvenes a aprovechar el tiempo y a creer en sí mismos.

Julián dice que nunca se ha sentado a esperar que los gobiernos resuelvan sus problemas para mejorar su vida. Afirma que para eso trabaja con “cabeza”.

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