Domínguez Brito. Archivo

Por: Manuel Rosario

Partiendo de la publicación realizada en varios periódicos de circulación nacional en fecha 7 de Marzo de 2018, sobre la comunicación enviada por el Ministro de Medio Ambiente & Recursos Naturalas, Francisco Domínguez Brito a la Directora de Contrataciones Públicas, Yocasta Guzmán Santos, con la intención de solicitar que las instituciones estatales usen luces LED para fines de iluminación, creo conveniente que vayamos paso a paso y no pretendamos dar un salto cuántico de un solo golpe.

Primero es necesario entender que la tecnología de las luces LED permiten mayores niveles de iluminación (lo cual se mide en luxes en la Rep Dominicana) y una variedad amplia de colores de luz que facilita la ambientación de los espacios de una manera más afín con su uso.

De acuerdo con el Departamento de Energia de los Estados Unidos (energy.gov) las luces LED pueden consumir hasta un 75% menos de la energía usadas por otros tipos de luces mientras pueden durar hasta un 25% más de tiempo en operación. Evidentemente que, al conocer las bondades de las luces LED, parezca obvio que el Estado debería hacer el cambio hacia esta nueva generación de luces. Sin embargo, soy partidario de que los proyectos de mejora se hagan paso a paso, de manera planificada, con una evaluación costo/beneficio y sin sacrificar los recursos económicos presentes que pueden ser utilzados para otras situaciones más prioritarias.

Por eso sugiero que las diversas instituciones del Estado hagan un plan de cambio de sus luces por tecnología LED para ser completado en los próximos 5 años. Eso incluye a los ayuntamientos, ministerios entidades centralizadas y descentralizadas. Para las empresas privadas, creo que la major opción es implementar un sistema de estímulo parecido a los “Rebates” que se usan en los Estados Unidos. La intención de este programa de estímulo es que el gobierno, a sabienda de que le conviene reducir el consumo de parte de los usuarios porque se traduce en reducción de costos por generación, proceda a incentivar económicamente a todo aquel que haga cambios significativos de luminarias.

Este Sistema de estímulo trabajaría, más o menos, de la siguiente manera:

  1. El Estado asigna una entidad gubernamental que será responsable de implementar el Sistema de Estimulo a las Luces LED. (Ministerio de Medio Ambiente, Ministerio de Energía y Minas o cualquier otra institución)
  2. El responsable del Proyecto de cambio de luminarias de alguna edificación somete a la entidad gubernamental pertinente los datos de las luces actuales (y su estimación de consumo) así como el dato de las luces que pretende adquirir con los datos de consumo. (Cotización)
  3. La entidad gubernamental, luego de analizar la información y las evidencias sometidas, informa al encargado del Proyecto si su incentivo fue aprobado, así como el monto estimado que recibirá
  4. Por ultimo, el encargado del Proyecto, al realizar la compra e instalcion de las luces, somete a la entidad gubernamental las evidencias de la compra definitiva que fue realizada.
  5. La entidad gubernamental procede a pagar el incentivo.

Si se implementa este procedimiento de manera efectiva, con el mayor uso de automatización y tecnología disponible, podríamos tener una buena cantidad de empresarios interesados en cambiar las luces a sus fábricas, hoteles, almacenes y demás. Esto beneficiaría a toda la nación de forma directa o indirecta.

Para los usuarios No-comerciales, o sea, aquellos que sólo contratan energía eléctrica para fines domésticos, sería necesario hacer otro sistema de motivación, quizás manejado a través de las mismas “EDES”.

Ojalá ver ese cambio en nuestro país!

Dios los siga bendiciendo.