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Foto @Samuk_uruacu

Caribbean Digital

 

 

Un incendio en una discoteca de Brasil dejó al menos 232 muertos el domingo, cuando cientos de personas en pánico se abalanzaron hacia una puerta que estaba bloqueada dijeron autoridades.

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La mayoría de las víctimas eran estudiantes universitarios y murieron asfixiados por una densa humareda tóxica después de que una bengala incendió el techo de la discoteca Kiss en Santa María, a 300 kilómetros al oeste de Porto Alegre.

Pero la puerta principal estaba bloqueada, al parecer por los guardias de seguridad que temían que la gente se marchara sin pagar su consumo. Según la prensa local, los guardias abrieron las puertas cuando finalmente vieron las llamaradas en el techo.

“Vi personas amontonadas, muertas próximas a la salida”, dijo el comandante de bomberos del estado de Río Grande do Sul, Guido Pedroso de Melo, al canal de televisión GloboNews.

“Lamentablemente las personas quedaron confinadas, no consiguieron salir porque la salida principal estaba trancada”, agregó.

Las autoridades habían reportado 245 muertos, pero a media tarde redujeron la cifra a 232.

Bomberos y policías comenzaron a investigar inmediatamente las causas del accidente.

El incendio ocurrió en la madrugada del domingo, cuando un miembro de una banda o un integrante de su equipo de producción encendió una bengala y el aislamiento acústico del local prendió fuego en cuestión de segundos.

Los sobrevivientes relataron que la discoteca se llenó rápidamente de un denso humo negro, sumiendo en el pánico a las entre 500 y 1.000 personas que estaban en el local durante una fiesta de estudiantes universitarios.

“La boite estaba llena”, contó Taynne Vendrusculo, una estudiante que logró escapar de la discoteca. “Cuando me di cuenta había cuerpos en el piso. Fue muy chocante”.

La tragedia hizo llorar en público a la presidenta Dilma Rousseff, que interrumpió su participación en una cumbre en Santiago de Chile para volar a Santa María.

“En este momento de tristeza estamos todos juntos”, dijo Rousseff a periodistas.

Bomberos y socorristas trasladaron los cuerpos a un centro deportivo de Santa María. Los hombres eran más fáciles de identificar, pues llevaban sus documentos encima.

La Boate Kiss era una discoteca popular en Santa María, una ciudad universitaria de unos 275.000 habitantes en el estado de Rio Grande do Sul. Según comentarios en internet, el local atrae a veces a unas 2.000 personas.

Uno de los propietarios de la discoteca se presentó a declarar ante la policía de Santa Clara, según GloboNews.

El desastre en Santa María recuerda un incendio ocurrido en el 2004 en una discoteca de Buenos Aires, donde murieron cerca de 200 personas después de que alguien encendió una bengala.

Los estándares de seguridad y la capacidad de respuesta de emergencia de Brasil están bajo la lupa dado que la nación sudamericana se prepara para organizar la Copa Mundial del 2014 y los Juegos Olímpicos del 2016.

El secretario de Salud de Rio Grande do Sul, Ciro Simoni, dijo que se estaba enviando ayuda médica y suministros desde todo el estado.

“¡Un domingo triste!”, escribió el gobernador del estado de Rio Grande do Sul, Tarso Genro, en su cuenta de Twitter. “Estamos tomando todas las medidas posibles”.

 

Fuente: Cubadebate

(Con información de Reuters)

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