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Caribbean Digital

La Unidad de Atención Permanente del Distrito Nacional impuso un año de prisión preventiva, como medida de coerción, a una pareja  integrante de una secta satánica que abusaba sexualmente de menores.

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La jueza Suinda Brito colocó la medida de coerción a Franklin Alberto Ventura y Sobeida María Baldera Peña, imputados de cometer agresión, abuso sexual y asociación de malhechores, en perjuicio de tres adolescentes, con edades entre 15 y 17 años.

Franklin Alberto Ventura deberá cumplir la medida impuesta en la cárcel 15 de Azua, mientras que Sobeida María Baldera Peña fue enviada a la cárcel de mujeres de Higüey.

El tribunal acogió la solicitud de medida de coerción solicitada por  la Fiscalía del Distrito Nacional.

Según la acusación del ministerio público, los imputados se valían de la ONG “Ministerio de Dios” y de “La Casa de la Misericordia de la Comunidad” para atraer a adolescentes,  con la excusa de ofrecerles clases de manualidades y pintura, y que una vez allí los manipulaban para que sostuvieran relaciones sexuales con ellos y entre los mismos jóvenes, además los motivaban a participar en la comparsa denominada “Los Nosferatus”.

En un comunicado de prensa colocado en su página web,  la Fiscalía informó que  inmediatamente recibió la denuncia de los padres de los menores procedió a allanar la residencia de los imputados, ubicada en el sector 27 de Febrero, a través de la Unidad de Prevención y Persecución de la Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales, con la colaboración de la Procuraduría Especialidad contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas.

Señaló que en el allanamiento se encontró pinturas satánicas, disfraces, cabezas de pollo, cartas, entre otros objetos que sustentan la imputación realizada por el Ministerio Público.

Dice que Alberto y  María, quienes son pareja, atraían a los adolescentes para iniciarlos en cultos satánicos, uno de los ritos era que debían escribir cartas que firmaban con sangre donde se comprometían a seguir a “Lucifer” y según narran las víctimas los obligaban a beber sangre de pollo.

De acuerdo con los estudios realizados, los menores presentan inestabilidad, tensión emocional, constantes pesadillas y baja autoestima.

“Hechos como este son muy lamentables, es muy importante que los padres  supervisen a sus hijos y tengan conocimiento de los lugares a los que asisten” dijo la procuradora fiscal Ana Andrea Villa Camacho, directora de la Unidad de Violencia.

Jonathan Baro, director de Procuraduría Especialidad contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas llamó a las personas que hayan sido víctimas de la secta a que acudan a la Fiscalía a denunciar los hechos o que llamen al 809-200-7393, línea de asistencia a delitos de trata de personas.

Listín Diario 

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