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El arzobispo Ramón Benito de la Rosa y Carpio, encabezó, la procesión de Ramos en Santiago. Foto: Bartolo GARCIA

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SANTIAGO.-Con misas en las diferentes parroquias, una procesión que partió del santuario Nuestra Señora de la Altagracia de la iglesia del mismo nombre y concluyó en la Catedral Santiago Apóstol, la Iglesia Católica, celebró el Domingo de Ramos, con lo que dejó iniciada la Semana Santa.

El arzobispo Ramón Benito de la Rosa y Carpio, encabezó, la procesión de Ramos en Santiago. Foto: Bartolo GARCIA
El arzobispo Ramón Benito de la Rosa y Carpio, encabezó, la procesión de Ramos en Santiago. Foto: Bartolo GARCIA

Desde las primeras horas de la mañana de ayer domingo miles de fieles se congregaron en las diferentes parroquias que conforman la comunidad eclesiástica de la Arquidiócesis de Santiago, para participar de la tradicional liturgia que se caracteriza por el uso de un ramo.

A las 5:00 de la tarde tuvo lugar la gran posesión, encabezada por el arzobispo Ramón Benito de la Rosa y Carpio, que partió del parque Colón, justo en la parte frontal de la Iglesia Nuestra Señora de La Altagracia, hasta llegar a la Catedral Santiago Apóstol el Mayor.

Las autoridades eclesiásticas acompañado de los fieles tomaron la calle general Gregorio Luperón, doblando en la calle 16 de Agosto hasta llegar a la Catedral.

Una vez allí, ante los miles de feligreses que abarrotaron el tempo tanto dentro como en las afuera, su excelencia encabezó el acto religioso que deja formalmente abierta la Semana Santa que concluirá el domingo 20 de abril, con el Domingo de Resurrección.

Aunque muchos fieles participaron en las misas que desde las primeras horas de la mañana se estuvieron llevando a cabo en las respectivas parroquias de esta comunidad eclesiástica que conforman las provincias de Santiago y Espaillat, parte de ellos acudió a la procesión

Como cada año los obispos, párrocos y sacerdotes que oficiaron misas exhortaron a los files a la reflexión y el comedimiento en esta temporada en que se conmemora la Muerte y Resurrección de Cristo.

HISTORIA:

En la Semana Santa se celebran los misterios de salvación realizados por Cristo en los últimos días desde su entrada triunfal en la ciudad de Jerusalén, para los católicos el Domingo de Ramos es el primer día de la Semana Santa.

La semana santa comienza con el Domingo de Ramos de la Pasión Señor, que une el triunfo de Cristo (aclamado como Mesías por los habitantes de Jerusalén y hoy en el rito de la procesión de las palmas por los católicos) y el anuncio de la pasión, con la proclamación de la narración litúrgica en la Misa.

El color liturgico del Domingo de Ramos es el rojo, debido a que se celebra la Pasión del Señor.

Los ramos no son algo así como un talismán o un simple objeto bendito, sino el signo de la participación gozosa en el rito procesional, expresión de la fe de la Iglesia en Cristo, Mesías y Señor, que va hacia la muerte para la salvación de todos los hombres. Por eso, este domingo tiene un doble carácter, de gloria y de sufrimiento, que es lo propio del Misterio Pascual.

Los días que van hasta el Jueves Santo pertenecen al tiempo cuaresmal, pero están caracterizados por los últimos acontecimientos de la vida del Señor, con exclusión de otras celebraciones.

En la mañana del Jueves Santo (o en otro día cercano), el obispo celebra, junto con su presbiterio, la Misa Crismal o de los Santos Oleos, en la que se bendicen los óleos que se usarán para la celebración de los sacramentos.

Arzobispo de Santiago exhorta fieles a no ser corruptos ni hipócritas

SANTIAGO.-El arzobispo de Santiago Ramón Benito de la Rosa y Carpio exhortó a los fieles a no ser hipócritas ni corruptos, para que puedan reencontrarse con el Señor, contrario a lo que hizo Judas y los fariseos que rechazaron a Jesús.

Al oficial una liturgia en el Santuario Nuestra Señora de La Altagracia, previo a encabezar la procesión hasta la Catedral Santiago Apóstol, donde presidió la liturgia con motivo del Domingo De Ramos.

“Aprendamos de esta gran decisión, que Dios nos ayudes a que si un día sacamos a Jesús del corazón podamos volver, por eso nosotros debemos vencer esa debilidad”, expresó.

De la Rosa y Carpio manifestó que el Apóstol que no regresó a Jesús, fue Judas, porque era corrupto, porque sin embargo Pedro y los demás apóstoles eran pecadores, pero no eran hipócritas ni corruptos.

Manifestó que los fariseos enseñaban y decía una cosa y sabiendo lo que hacían, procedieron así y lo mismo hizo Judas, quien comenzó hablando de Jesús.

El religioso fue reiterativo en decir que el pecador puede y el gran pecador pueden decidir cambiar, razón por la cual la Iglesia habla tanto de la corrupción, porque hay personas que dicen ser honrado y honesto, pero son  corruptos.

En cambio aquel que dice “yo he robado”, ese hombre es un gran pecador, pero no se dejó convencer y pueden encontrarse de nuevo, con el Señor, por lo que exhortó a los fieles aprender de ese mensaje, no se hipócritas porque no volverán a Jesús.

Concluido el acto religioso muy breve De la Rosa y Carpio encabezó la procesión que recorrió las calles de general Gregorio Luperón, 16 de Agosto hasta llegar a la Catedral Santiago Apóstol, donde presidió la misa final del Domingo de Ramos, ante cientos de feligreses.

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