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Hipólito Mejía. Archivo

Caribbean Digital

MAO, VALVERDE. A juzgar por las declaraciones del expresidente de la República, Hipólito Mejía, la reunión que sostuvo la pasada semana con el presidente del Partido Revolucionario, Miguel Vargas Maldonado, a fin de buscar una salida a la crisis que atraviesa la organización, no arrojó resultados positivos.

Hipólito Mejía. Archivo
Hipólito Mejía. Archivo

Mejía, quien abandonó el PRD para formar el frente político opositor Convergencia, afirmó que hablar con Miguel Vargas es como hablar con las paredes. “Él es una pared y con las paredes no se puede negociar”.

Advirtió que solo habría acuerdo mediante la celebración de una Convención “abierta y transparente”, con el padrón general del partido, en la que participen todos los miembros del partido en la elección de los distintos cargos de dirección y representación de la organización.

El Presidente Mejía se expresó en esos términos mientras dejaba juramentada, el fin de semana, la dirección de la Corriente Mayoritaria en le provincia Valverde, donde participaron los principales dirigentes del PRD.

Asimismo, dijo que le dejó claro a Miguel Vargas y a su equipo de asesores que él ni ninguno de los miembros de su familia no están dentro de los puntos de negociación política para la solución de la crisis del PRD, refiriéndose a un supuesto acuerdo de que su hija Carolina Mejía sería compañera de boleta de Vargas Maldonado en las elecciones presidenciales.

“Mi familiares no son relajos de la prensa, ni de la politiquería. Mi hija no está ni estará en juego, como objeto de tratos para arreglos políticos”.

Diario Libre

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