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 José Alfredo Espinal

Editor/Caribbean Digital

En algunos medios exigen al mismo tiempo y por el mismo sueldo que el reportero gráfico también sea el chofer del departamento de prensa, lo que constituye un abuso y una desconsideración.

 SANTIAGO, República Dominicana./ Insisto nuevamente con el salario de miseria que devengan nuestros periodistas y reporteros gráficos, especialmente los que ejercen en la ciudad Corazón.

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Lo penoso del caso es lo poco o nada que se ha hecho para mejorar las condiciones de los trabajadores de la prensa y en el peor del drama, nadie que los defienda.

Hay medios de comunicación que se jactan de anunciar, y con todos sus derechos, las buenas nuevas que exhiben con alta definición, nuevas plataformas y tecnología digital avanzada, sin embargo, ni siquiera en un pedacito de su conjunto técnico han pensado cual es la condición de sus recursos humanos.

Los recursos humanos, fundamental en cualquier tipo de empresa en cualquier parte del mundo, sigue siendo un factor rezagado en muchos de los medios de comunicación del país, especialmente en los de Santiago.

Todavía, en la era del progreso y el conocimiento, hay trabajadores de la prensa que devengan un sueldo mensual por debajo del mínimo establecido por ley.

Existen medios de comunicación y muchos de sus principales ejecutivos que acumulan fortunas en cualquier circunstancia económica del país,  pero para referirse al salario de sus empleados (periodistas y reporteros gráficos u otros del entorno), no tienen tiempo o simplemente no les importa.

Bueno… y es que cuando hay ejecutivos de medios de comunicación que tienen el criterio de que los comunicadores “pican en las calles”, no hay razón para aumentarle el sueldo.

Partiendo de ese concepto,  ocurren dos vertientes que por ignorancia o por astucia malsana, se barre el piso con la clase periodística dominicana.

 Lo primero, según algunos ejecutivos de medios, es que todos los trabajadores de la prensa son unos “cheleros” y en segundo lugar, si así los fueran, entonces cuál es el criterio del medio de comunicación en cuestión para mantener un empleado de esa naturaleza.

Los gremios periodísticos para enfrentar esta situación han sido muy tímidos históricamente. Dentro de los gremios hay quienes luchan con el propósito de lograr mejores condiciones para los trabajadores de la prensa.

No se trata, sin embargo, de estas instituciones llamadas a defender la clase periodística que el llamado “Cuarto Poder” alcance sus objetivos, sino del amplio conglomerado de periodistas y reporteros gráficos que ejerce a nivel nacional.

De los tres tipos de salarios mínimos que oscilan desde los RD$7,500 a RD$9,500 pesos mensuales, muchos periodistas y reporteros gráficos devengan menos de la primera tarifa. Súmele a eso la miseria que se les paga a los tramoyas (RD$6,000.00), a los luminotécnicos,  camarógrafos de piso o interiores, y a algunos de estos empleados les violan sus derechos al dejarlos sin seguro médico.

Como se reclama un día sin pollo para forzar que los productores disminuyan el precio de la carne blanca, de igual manera se debería llamar a un día sin prensa, con la idea de hacerle entender a esos medios de comunicación que no cumplen debidamente que su materia prima son los trabajadores de la prensa.

De esa forma, con el respaldo absoluto de la prensa nacional, algún tipo de resultado favorable para el sector periodístico debe lograrse.

La unión hace la fuerza.

Si no pregúntenle a los sindicalistas, a los grupos populares, a los médicos y a otros sectores del país que a través de la lucha en unidad han alcanzado por lo menos en parte sus objetivos para tener una mejor condición de vida.

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