Compartir
Wilma Teresa Martínez. Archivo.

Robert Martínez

Redacción/Caribbean Digital

Media hermana confesó hecho.

HIGUEY- Un desconocido habría pagado dos millones de pesos por la cabeza de la joven Wilma Teresa Martínez Barrientos, secuestrada hace varias semanas, y encontrada decapitada en el kilómetro 5 de la carretera Miche-El Seibo.

Wilma Teresa Martínez. Archivo.

El asesinato de Wilma Teresa Martínez Barrientos fue confirmado por una mujer identificada como Crismely Guerrero, media hermana de la víctima, la cual se encuentra detenida porque desde un primer momento fue considerada sospechosa de ser responsable de la desaparición.

Martínez Barrientos desapareció el pasado 8 de julio luego de que saliera del residencial Luisa Perla del municipio de Higuey, junto a  cinco personas de apariencia extranjera,  entre ellos tres hombres y dos mujeres, en una jeepeta marca Nissan Infiniti, blanca.

Días después de la desaparición, Crismely fue arrestada luego que se comprobara que había realizado una compra de 28 mil pesos en el supermercado Jumbo de La Romana con una tarjeta de la desaparecida.

La Policía dice que finalmente Crismely Guerrero confesó que la cabeza le fue cercenada a la joven y entregada a un hombre que ofreció pagar por ella dos millones de pesos.   No especificó cuál fue el motivo del crimen ni si otras personas participaron en el asesinato.

Indicó que la acusada, acompañada de una hermana suya de nombre Erika Guerrero, llevó a los investigadores hasta  el lugar donde estaba el cadáver cercenado de Martínez Barrientos, en el kilómetro cinco de la carretera Miches-El Seibo.

Estaba casada con el extranjero Jim Di Frisco, residente en Suiza, quien fue interrogado por el hecho, al igual que otras personas.

De acuerdo a versiones  de familiares, la joven, quien había llegado al país de retirada luego de vivir varios años en Suiza, había dejado un bebé que tenía al cuidado de Crismely Guerrero.

La Policía dijo que por el momento no ofrecerá más detalles del caso.

No hay comentarios