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Caribbean Digital

Washington,  (PL) La guerra del Pentágono en Afganistán es un tema vedado en la temática electoral de Estados Unidos y el único donde extrañamente el presidente Barack Obama y el candidato Mitt Romney están de acuerdo.

Es increíble que nadie esté hablando del asunto, considerando la cantidad de soldados y dinero involucrado en la contienda. Es como si ambos quisieran que el problema se quedara allá lejos, comentó el analista Joshua Foust, del tanque pensante American Security Project.

Las muertes de los militares norteamericanos pasaron de dos mil la semana pasada y agosto viene siendo uno de los meses más mortíferos desde que empezaron las operaciones bélicas en 2001, apuntó Foust.

En términos electorales, la falta de discusión sobre Afganistán es un reflejo de que ambos partidos saben que la guerra es altamente impopular y un tema demasiado complejo, agrega el estudioso de la política norteña.

Una reciente encuesta de la Universidad Quinnipiac mostró que el 60 por ciento de los votantes registrados prefieren que el Departamento de Defensa ordene la retirada militar completa e inmediata.

Últimamente las tropas estadounidenses están siendo atacadas por combatientes que se supone debían adiestrar, ese hecho aporta un peligro adicional a las operaciones en el país centroasiático, acotó Linda Robinson, del foro Council on Foreign Relations.

Romney ha apoyado proyectos castrenses de Obama relacionados con que la intervención debe permanecer hasta 2014 -quedan unos 80 mil militares en Afganistán- y que solo 30 mil soldados deben regresar a este país al final de este año.

Vemos un año electoral en su fase discursiva sobre economía y desempleo. La actividad bélica y las bajas estadounidenses han quedado fuera de contexto por conveniencia mutua demócrata-republicana, apuntaron expertos citados por el diario Financial Times.

Estados Unidos considera desde el mes anterior a Afganistán como un mayor aliado fuera del marco de la OTAN, decisión que resume las fuertes relaciones bilaterales y el respeto recíproco, según un comunicado del Departamento de Estado.

Esta nueva categoría política otorgada a Kabul -y anteriormente a Israel y Egipto- fue confirmada por la secretaria de estado Hillary Clinton al país centroasiático.

Hace cinco meses ambas naciones estuvieron a punto de romper nexos diplomáticos luego de una sucesión de incidentes militares e indisciplinas de soldados enviados por el Pentágono.

Fuente: Prensa Latina

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