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Miguel De Jesús y Fernando José Benoit

Miguel De Jesús

Locutor y abogado dominicano

Especial/Caribbean Digital

SANTIAGO, RD.- Recibir la noticia de que tienes que practicarle una cirugía no es agradable, pero cuando esa información es dada por un Ángel de paz que con la excusa de  medico habita el planeta tierra con nosotros, la  misma es acogida con alegría en vez de tristeza.

Miguel De Jesús y Fernando José Benoit
Miguel De Jesús y Fernando José Benoit

Él, después  de escuchar mi historia sobre la forma en que entrenaba para un Maratón y la lesión sufrida, procedió a revisar mi rodilla izquierda, en todo momento mantuvo una conversación entretenida.

Estudió con atención cada detalle de la resonancia magnética, sonreía y con un rostro lleno de calma mostró en su mirada el amor que siente por la vida, para  luego explicarme lo encontrado dentro de mi pierna “un tumor óseo, quiste  de Baker y rotura de meniscos”.

Me habló con tanta propiedad y paciencia que solo atiné a decir “en sus manos encomiendo mi salud”. Llegó el día de la intervención y no lo vi como profesional de la salud, lo vi como el hermano que abría su mano para ayudarme a caminar.

Les hablo de un profesional de la salud en el área de Ortopedia, al que no importa el cansancio cuando está en juego la vida, que  su propósito siempre es brindar por la salud y servir de puente que nos conduzca a la ciudad de la felicidad.

Un Doctor lleno de humildad y sencillez cuyo pago principal es la satisfacción de aquel que fue tocado por sus manos bendecidas por Dios y beneficiado por el conocimiento que la ciencia le dio por sus esfuerzos de superación.

No tiene fecha de fiestas en el calendario que estén por encima del juramento Hipocrático, primero  los enfermos y luego lo cotidiano donde están sus amigos y familiares, hombres, mujeres  y niños que siente orgullo al convivir con él.

Profesional de vocación que por convicción ilumina como Sol de día y de noche la oscuridad a que el miedo somete a los pacientes que entre gritos y lamentos les cuentan sus dolencias

Joven de 36 años, que a pesar de su  corta edad aprendió a elevarse en alas doradas del espíritu sagrado para consagrarse en el sacerdocio de la salud y desde las 4 paredes de un consultorio oficiar envuelto en su Alma impoluta el mensaje de esperanza y amor.

Es un guerrero de Corazón bueno cuyo nombre fue puesto a propósito del día de su nacimiento ,30 de Marzo, aniversario  de la Batalla de Santiago cuyos Héroes Fernando Valerio y José María Imbert motivaron a su padre para bautizarlo combinándolos y hoy desde la ciudad de Santiago decimos al mundo que “Fernando José Benoit, es  el Corazón de un medico humano.

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