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Juan María de Jesús Santiago Domínguez fue mandado a matar, según las autoridades, por su esposa. Foto de Archivo.

JOSE ALFREDO ESPINAL

(Tomado del periódico HOY).

Juan María de Jesús Santiago Domínguez fue mandado a matar, según las autoridades, por su esposa. Foto de Archivo.

SANTIAGO, República Dominicana.- Los familiares del empresario Juan María de Jesús Santiago Domínguez,  asesinado el  8 de diciembre en Santo Domingo por un sicario que  habría actuado supuestamente por orden de su esposa,   presentían que su pariente iba a ser víctima de una traición  porque nunca confiaron en ella  ni en un empleado vinculado al hecho de sangre.

Estos dijeron además que temen por sus vidas, ya que las personas que alegadamente contrató Georgina López, de 34 años, y su presunto amante, Benito de Jesús Valdez, de 37, pertenecían a una  banda que no ha sido del todo desmantelada.

Juan Carlos Santiago, de 21,  hijo mayor de Santiago Domínguez, teme que la lista pueda abarcar a más miembros de su familia debido a que, supuestamente,  la intención de su madrastra era quedarse con todas las propiedades  de su padre.

En tal sentido, aseguró que él fue seguido varias veces por el conductor de un carro Toyota  Corolla color negro,  en Santo Domingo y en  Santiago.

“Yo presentía que una tragedia iba a ocurrir,  por eso le decía a papá que tuviera cuidado con esa mujer, pero él decía que tenía la situación controlada”, afirmó al destacar que una  hermana de su madrastra, identificada como Yeni, debería ser investigada sobre el crimen,  porque esta decía que Valdez era pareja suya y no amante de Georgina, como se sospechaba.

No más sangre.   José Antonio Santiago Domínguez, de 53,  hermano del empresario,  dijo que el presunto amante de la esposa de su hermano tenía varios años trabajando con él, pero que nunca le inspiró confianza.

Sobre el particular expresó que  sólo desea que se haga justicia y que se evite más derramamiento de sangre.

“No quiero más derramamiento de sangre y que los familiares de esa señora salgan de los  apartamentos de mi hermano”, afirmó  Santiago.

El matrimonio. Santiago Domínguez, de 45, y  López tenían una hija menor de edad, pero ya el primero había procreado siete hijos de otras relaciones, de los cuales apenas dos son mayores de edad.

La pareja tenía una empresa de exportación de banano en Santiago, con sucursales en Santo Domingo y Jimaní; un edificio de 32 apartamentos en el sector El Ingenio Arriba, de esta ciudad, así como otros bienes materiales.

Valdez,  el supuesto amante de Georgina, era el que manejaba el negocio de la capital y  de Jimaní.

El hecho. Santiago Domínguez  fue asesinado el 8 de diciembre del pasado año,  mientras conducía su vehículo por la avenida Charles Summer, casi esquina Winston Churchill, en la  urbanización Fernández.

La víctima estaba acompañado por  Georgina, a quien las autoridades acusan de ser la autora intelectual del crimen que habría planificado junto con Valdez.

Por el hecho la  Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) apresó a estos dos, así como a  Eduardo Bienvenido Castillo Féliz (Pata de Palo), quien habría disparado  en contra de Santiago.

La Policía precisó que Pata de Palo, al ser cuestionado, admitió  haber sido la persona que disparó contra el occiso; dijo que para materializar su acción criminal contrató a un tal “Gordo Tabla”, localizable en el kilómetro 8 de la carretera Sánchez, para que lo acompañara en la ejecución.

Dictan coerción

El juez del Octavo Juzgado de Atención Permanente del  Distrito Nacional, José Alejandro Vargas, dictó  tres meses de prisión preventiva a  Georgina López, Benito  Valdez y Eduardo Castillo. Estos fueron enviados a Najayo Mujeres y  al penal de La Victoria.

En la audiencia

“Yo tengo mi conciencia tranquila, teníamos once años de casados, no tenía  motivos para mandar a matar a mi esposo, yo lo amaba, y  entre   Benito y yo sólo había una relación de negocio, vía flota, no amorosa”, dijo López.

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