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Llanto y silencio en el velatorio de la pequeña Carla Ruiz.

Caribbean Digital

SAN CRISTÓBAL. “Ay me mataron a mi niña. Ay mi niña. Se la van a llevar”. Los gritos de la menor de 16 años, Dilenia de los Santos, se escuchaban en el interior del apartamento número 15 del sector Villa Progreso, en la Autopista 6 de Noviembre, en medio del marcado silencio de familiares, vecinos y niños.

Llanto y silencio en el velatorio de la pequeña Carla Ruiz.
Llanto y silencio en el velatorio de la pequeña Carla Ruiz.

Esta adolescente es la madre de Carla, la bebé de cuatro meses que falleció el pasado jueves de un paro respiratorio, luego de que agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) detuvieran por unos 20 minutos la ambulancia donde era trasladada desde el centro de salud Juan Pablo Pina de esta localidad, hacia el Hospital Infantil Robert Reid Cabral, en la capital.

Dilenia lloraba desconsolada en brazos de su tía Sandra por el deceso de su pequeña Carla, mientras los vecinos, muchos cabizbajos, se limitaban a permanecer sentados en sillas plásticas sin proferir palabra.

En la angosta sala, el pequeño ataúd era observado por los residentes de la barriada, quienes sólo esperan que el hecho no quede impune.

María Tejada, tía de la infante, y quien iba en la ambulancia, dejó por varios minutos de acompañar a su fallecida sobrinita para, con rostro entristecido, expresar: “Nosotros exigimos justicia. Que ellos paguen lo que hicieron. Porque si ellos no hubiesen detenido la ambulancia en la forma en que lo hicieron, la niña estuviera viva. La niña murió de un paro respiratorio por causa del oxígeno, cuando ellos se lo desprendieron al halar al doctor”.

Recordó la forma violenta en que los agentes de la DNCD sacaron armas largas, y agredieron a Porfirio de los Santos, chofer de la ambulancia, al doctor José Mendoza, quien asistía a la bebé, y a su persona.

En ese sentido, calificó el hecho como “abusivo” e “inconsciente”, y exigió el castigo correspondiente para los agentes involucrados. “Nosotros exigimos justicia, porque si esto se queda así, ellos (la DNCD) van a seguir maltratando a la comunidad, y van a seguir muriendo muchas personas inocentes que no tienen la culpa”, manifestó.

El abuelo de la bebé, Manuel Alcántara, manifestó que, acompañado con otros familiares, se reunirían ayer en la tarde con el presidente de la DNCD, Julio César Souffront Velázquez, para aclarar las circunstancias del hecho.

En ese tenor, advirtió que si la institución antinarcóticos no “hace justicia” con los involucrados en el caso, el próximo lunes interpondrán formalmente la denuncia contra los agentes.

Baja formación e ínfulas de poder

Para el especialista en seguridad ciudadana Daniel Pou, las entidades en el país que tienen como responsabilidad la seguridad ciudadana no se manejan con un protocolo de comportamiento. “Es un problema recurrente el comportamiento que observan muchos miembros de las agencias de seguridad del Estado, al momento de hacer una intervención”. Entiende que el país no puede seguir contando con cuerpos del orden que no conozcan los límites de su accionar, y sobre todo que no tengan un carácter humano.

El experto refirió que esto propicia que personas sean tratadas de forma “abrupta, violenta e irrespetuosa”. Asimismo, citó la baja calidad formativa de los agentes de las entidades de seguridad, y las ínfulas de poder que exhiben. Pou precisó que el caso de la bebé de cuatro meses tiene que ser investigado, para procesar a los implicados.

Dueño de ambulancia cree es “chivo expiatorio”

El propietario de una ambulancia que fue incautada por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) acusó al organismo antinarcóticos de tomarlo como “chivo expiatorio para tapar la muerte de la niña” .

Lenin Jiménez explicó que fue a la comunidad de Guayabal, en Elías Piña, a llevar un cadáver de un hombre que murió la noche antes, y que era el padre de la alcaldesa de la referida localidad.

La ambulancia de Jiménez tiene una placa de Puerto Rico, y en su interior hay un ataúd vacío y abierto.

Al ser preguntado sobre esta situación, Jiménez evadió la pregunta, y se marchó. “Espérese, que ese oficial me está llamando, y debo ir, vuelvo ahora, no se me vaya”. Varios oficiales de la DNCD desmantelaban ayer en la mañana la ambulancia propiedad de Lenin Jiménez, nativo de Galván, con el fin de establecer si en el vehículo hay droga, como sospecha la DNCD.

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