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Cadel Evans.

Caribbean Digital

Fuentes: EFE/El Nacional

París, EFE. Cadel Evans lloró en el podio de París vestido de amarillo, volvió a dedicar la victoria a su entrenador fallecido y aseguró que la clave del éxito estuvo en la preparación de cada detalle.

Cadel Evans.

“En ningún lugar del mundo podría estar más feliz que aquí”, afirmó desde el primer escalón del podio de París a la masa que se concentró en los Campos Elíseos para saludar su triunfo.

“Esta victoria es un proceso de muchos años, creo que en ello tiene mucha responsabilidad mi entrenador. Todo lo que yo he aprendido, todo lo que he trabajado se lo debo a él y se lo dedico a él”, afirmó en referencia a Aldo Sassi, fallecido en diciembre pasado víctima de un tumor cerebral.

Meticuloso en la preparación, el primer australiano en ganar el Tour afirmó que la victoria se logró en el cuidado de los detalles.

“Hemos ganado porque hemos preparado todo. Es la preparación lo que cuenta. Cada pequeño detalle debe ser perfecto y eso es lo que hemos intentado. Es nuestra vida y también en nuestro trabajo cotidiano”, destacó.

Evans comparó su victoria en el Tour de Francia con el triunfo en el Mundial de ruta de 2009.

“Son muy diferentes. En Mendrisio, cuando crucé la meta, sentí una explosión de alegría. El Tour de Francia es un proceso, un trabajo cotidiano en el que la alegría solo llega al final, después de mucho trabajo”, señaló.

Ese esfuerzo, Evans afirmó que lo inició hace 20 años, cuando vio el Tour por primera vez en la televisión y se marcó el reto de ganarlo.

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